Especialidades Médicas- Endocrinología


Tratamiento de la diabetes
Autor: Dr. Salvador Giménez - Revisado: 31 de mayo 2016
El tratamiento de la diabetes, dirigido a la consecución de un buen control de la glucemia, se basa en tres pilares: la alimentación, el ejercicio y la medicación

El tratamiento de la diabetes, dirigido a la consecución de un buen control de la glicemia, se basa en tres pilares: la alimentación, el ejercicio y la medicación.

Los dos primeros son siempre necesarios, en tanto que la medicación solamente lo es cuando la alimentación y el ejercicio no resultan suficientes para lograr los objetivos de control.

La educación diabetológica constituye la base sobre la que deben asentarse la alimentación, el ejercicio y la medicación

Por supuesto, en el caso de la diabetes tipo 1 o insulino-dependiente, a la dieta y el ejercicio deberá sumarse, obligatoriamente, la insulina.

Además, y en cualquier caso, el tratamiento de la diabetes debe incluir la educación diabetológica. La educación sanitaria es un elemento importante para el tratamiento de cualquier dolencia crónica, pero en el caso de la diabetes es mucho más que eso: puede considerarse como la base sobre la que deben asentarse los otros tres pilares mencionados.

·         Alimentación:

Una alimentación correcta es, seguramente el aspecto más importante del tratamiento en cualquier tipo de diabetes.

En realidad, el objetivo de la alimentación de una persona con diabetes es, además de conseguir el control de la dolencia, el alcanzar o mantener el peso correcto.

Por lo tanto, solamente tendrá ciertas restricciones en el caso de las personas con sobrepeso u obesidad. Las personas con un peso normal, deberán comer en la misma forma que se aconseja para la población general de la misma edad y condiciones. Ni siquiera la prohibición de los "dulces" puede considerarse como absoluta.

La dieta del diabético solamente tendrá ciertas restricciones en el caso de las personas con sobrepeso u obesidad. Las personas con un peso normal deberán comer en la misma forma que se aconseja para la población general de la misma edad y condiciones

·         Ejercicio:

El ejercicio tiende a bajar los niveles del azúcar sanguíneo, por aumento de la utilización de la glucosa en el músculo.

Este efecto del ejercicio se produce tanto en la diabetes tipo 1 como en la tipo 2, y es utilizado como parte del tratamiento, para conseguir el descenso de la glucemia en determinados momentos del día. En esta forma, el ejercicio no sería sino un complemento del efecto de la alimentación y de la medicación sobre los niveles de azúcar.

Sin embargo, el descenso de los niveles de azúcar solamente se observa cuando la persona que realiza el ejercicio se encuentra en condiciones de control aceptable de su diabetes.

El descenso de los niveles de azúcar solamente se observa cuando la persona que realiza el ejercicio tiene un control aceptable de su diabetes

Cuando se trata de personas con una diabetes de tipo 2, el ejercicio, realizado regularmente, no solamente es capaz de rebajar los niveles de azúcar en las condiciones antes mencionadas, sino que produce también una mejora permanente de la situación, aumentando la sensibilidad de las células a la insulina. Debería, por lo tanto, formar parte del esquema de tratamiento en las personas con este tipo de diabetes.

·         Medicación:

Dentro de este apartado encontramos los hipoglicemiantes orales por un lado y la insulina por el otro.

1.       Hipoglucemiantes orales

También llamados antidiabéticos orales, son aquellos medicamentos dirigidos a mejorar los niveles de azúcar en sangre que se administran por boca, en forma de pastillas, tabletas, grageas, cápsulas, etc.

En el momento actual, aproximadamente el 60 por ciento de los diabéticos no insulinodependientes utilizan alguno o algunos de estos productos.

Por la forma en que actúan, podrían distinguirse tres tipos de hipoglicemiantes orales, entre los que actualmente existen:

·         Medicamentos que aumentan la secreción de insulina por el páncreas: Sulfonilureas

·         Medicamentos que mejoran la utilización del azúcar en los tejidos o disminuyen la liberación del azúcar por el hígado: Biguanidas

·         Medicamentos que retrasan la absorción de los azúcares en el tubo digestivo: Acarbosa

2.  Insulina

La diabetes es una alteración causada por una disminución absoluta o parcial de la secreción de insulina. Por lo tanto, el aportar en forma de inyecciones la insulina que a una persona con diabetes le falta, parece un modo natural y racional de tratar la diabetes.

La insulina es una proteína y, como tal, es destruida por los fermentos digestivos, perdiendo su acción cuando se administra por vía oral.

La diabetes es una alteración causada por una disminución absoluta o parcial de la secreción de insulina

Cuando se trata de personas con una diabetes tipo 1 o insulinodependiente, la utilización de la insulina en el tratamiento es imprescindible, vital. Una persona con una diabetes de este tipo que no recibiera insulina estaría en grave riesgo de fallecer como consecuencia de una profunda descompensación de su trastorno, lo que habitualmente se conoce como un coma diabético.

Además de en este tipo de diabetes, en la que la insulina es obligada, este tipo de tratamiento es también imprescindible en la diabetes gestacional, si no se consigue un control correcto mediante la modificación adecuada de la alimentación. Las "pastillas" para la diabetes no estarían nunca indicadas en este caso.

En la diabetes tipo 1 es obligado el tratamiento con insulina, así como en la diabetes gestacional, cuando no funciona la dieta

Cuando se trata de personas con una diabetes de tipo 2 ( no insulinodependiente), el empleo de la insulina suele reservarse para aquellas ocasiones en que la utilización de una alimentación correcta y de los antidiabéticos orales adecuados, no consigue el control suficiente de los niveles de azúcar sanguíneo.

Con el paso del tiempo, muchas personas con diabetes tipo 2 dejan de responder al tratamiento con pastillas y necesitan cambiar a la inyección de insulina, porque ya no producen la suficiente.

También se utiliza la insulina, en este tipo de personas, cuando se dan circunstancias que podrían descompensar la diabetes: operaciones, infecciones, accidentes y en situación de embarazo aparecida en una mujer con una diabetes tipo 2, previamente tratada con pastillas.

La inyección de insulina constituye un tratamiento de sustitución

La inyección de insulina es, por tanto, un tratamiento de sustitución y, en consecuencia, debería de intentar imitar lo mejor posible la forma en que el páncreas de una persona no diabética la produce. En condiciones normales, el páncreas es capaz de percibir cualquier tendencia al aumento de los niveles de azúcar en sangre y responde con la suelta de la cantidad necesaria de insulina para que el azúcar sea incorporado a las células. En el momento en que los niveles de glucosa se normalizan, el páncreas deja de segregar insulina.

La imitación exacta de la secreción normal de insulina no es, hoy por hoy, posible; y la hormona debe ser inyectada por vía subcutánea.




Comentarios

anibal
2014-08-18 08:41:14
soy diabetico con creatinina a 2.0 hemoglobina glicosida 9.43% ACI 7.0 como bajar esos nibeles

LAURA REYES
2014-06-03 06:15:11
BUENAS TARDES. ME ACABAN DE DIAGNOSTICAR DIABETES MIS NIVELES DE AZUCA FLUCTUAN ENTRE 92 AYUNO Y DESPUES DE COMER HAN LLEGADO A 188 HE SENTIDO MUCHA COMEZON PICAZON EN EL CUERPO, ME PODRIA SUGERIR ALGUN MEDICAMENTO PARA ALIVIAR ESTE MALESTAR


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