Artículos de Medicina 21


El insomnio
Autor: Dr. Salvador Giménez - Revisado: 5 de septiembre 2012
El insomnio no se define por el número de horas de sueño que duerme una persona ni por el tiempo que tarda en dormirse por la noche. En condiciones normales, diferentes individuos tienes distintas necesidades de sueño y su satisfacción al respecto también varía. El insomnio puede producir problemas durante el día como fatiga, falta de energía, dificultad de concentración e irritabilidad

El insomnio es la percepción de un sueño no adecuado o de mala calidad, a causa de uno o más de los siguientes factores:

- dificultad para dormir por la noche
- despertar frecuente durante la noche y dificultad para dormir de nuevo
- despertarse demasiado temprano por la mañana
- sueño no reparador, de mala calidad

El insomnio puede clasificarse en transitorio (a corto plazo), intermitente (va y viene) y crónico (constante).
El insomnio transitorio es el que dura entre una noche y unas pocas semanas.
El insomnio intermitente es aquel en el que los episodios de insomnio aparecen de tanto en tanto.
El insomnio se considera crónico cuando aparece la mayoría de las noches durante un periodo de un mes o más.

Causas del insomnio

Existen ciertos factores que parecen predisponer a las personas al insomnio. Entre ellos se encuentran:

- Edad avanzada, el insomnio es más frecuente a partir de los 60 años
- Sexo femenino
- Antecedentes de depresión

Si existen otras enfermedades como estrés, ansiedad, otras enfermedades médicas o se toman determinados medicamentos, al mismo tiempo que los factores anteriormente mencionados, aun es más probable la aparición de insomnio.

Existen varias causas de insomnio. El insomnio transitorio o intermitente aparece generalmente en personas que están experimentando de forma temporal alguno de las siguientes situaciones:

- Estrés
- Ruido ambiental
- Temperaturas extremas
- Cambios en el entorno
Problemas del horario sueño/vigilia como los debidos al "jet-lag"
- Efectos secundarios de las medicaciones


El insomnio crónico es más complejo y a menudo es el resultado de una combinación de factores, incluidas las enfermedades físicas o los trastornos mentales subyacentes. Una de las causas más frecuentes de insomnio crónico es la depresión Otras causas subyacentes del insomnio crónico son:

- artritis
- enfermedades renales
- insuficiencia cardiaca
- asma
- apneas del sueño
- narcolepsia
- síndrome de las piernas inquietas
- enfermedad del Parkinson
- hipertiroidismo


Sin embargo, el insomnio crónico también puede ser debido a factores del comportamiento como:

- abuso de cafeína, alcohol u otras sustancias
- disrupción del ciclo sueño/vigilia que aparece con los cambios de turno laboral o el horario nocturno de las actividades
- estrés crónico


Asimismo, los siguientes comportamientos han demostrado ser capaces de perpetuar el insomnio en algunas personas:

- esperar tener dificultades para dormir y preocuparse por ello
- ingerir cantidades excesivas de cafeína
- beber alcohol antes de ir a dormir
- fumar antes de ir a dormir
- siestas demasiado prolongadas por la tarde
- horario irregular o disrupción continuada del ritmo sueño/vigilia


Estos comportamientos pueden prolongar un insomnio ya existente y también pueden ser responsables de la producción de trastornos del sueño pro primera vez. La modificación de estos comportamientos también puede eliminar el insomnio.

Diagnóstico del insomnio

El insomnio se diagnostica en hombres y mujeres de todas las edades, aunque parece ser más común en mujeres, especialmente después de la menopausia, y entre los ancianos. Con el aumento de la edad parece que se reduce la capacidad para dormir, más que la necesidad de dormir.

La evaluación del insomnio pasa por el interrogatorio médico para recoger información sobre el historial médico y el historial del sueño. El historial del sueño puede recogerse mejor gracias a un "diario del sueño" que rellena el paciente en su domicilio, o por medio de la entrevista con el/la compañero/a de cama del paciente, sobre la cantidad y la calidad del sueño del paciente. Pueden ser necesarios estudios espcializados del sueño, pero solamente si existe sospecha de que el paciente pueda tener un trastorno primario del sueño como las apneas del sueño o la narcolepsia.

Tratamiento del insomnio

El insomnio transitorio e intermitente no suelen requerir tratamiento puesto que los episodios duran solo unos días. Si el insomnio es debido, por ejemplo, a un cambio temporal del horario sueño/vigilia, como en el "jet-lag", el reloj biológico interno de la persona volverá a la normalidad por sí mismo en unos pocos días. Sin embargo, para algunas de las personas que experimentan somnolencia y deterioro de la actividad diurna como consecuencia de un insomnio transitorio, el empleo de pastillas para dormir puede mejorar el sueño y el estado de alerta diurno. Estos fármacos tienen efectos secundarios, como todos los fármacos y en estos casos no se recomienda el empleo de medicación para dormir de venta sin receta.

El tratamiento del insomnio crónico consiste en:

1. Diagnosticar y tratar las enfermedades médicas o psicológicas subyacentes
2. Identificar comportamientos que pueden empeorar el insomnio y evitarlos o modificarlos
3. Tratamiento farmacológico. Posiblemente puede ser útil el empleo de pastillas para dormir, aunque su uso a largo plazo es controvertido. El paciente que toma una pastilla para dormir debe estar bajo la supervisión de un médico para evaluar cuidadosamente su efectividad y minimizar sus posibles efectos secundarios. En general, estos fármacos se prescriben a la mínima dosis y para la mínima duración posible que mejore los síntomas relacionados con el insomnio. Para alguna de estas medicaciones, la dosis debe ser reducida progresivamente hasta su interrupción, ya que si se interrumpen bruscamente pueden producir un insomnio de rebote durante unos días.
4. Probar técnicas conductuales para mejorar el sueño como las terapias de relajación, la terapia de restricción y el recondicionamiento.


Terapia de relajación


Existen técnicas específicas y efectivas que pueden reducir o eliminar la ansiedad y la tensión corporal. Como resultado, la mente de la persona es capaz de "desconectar", los músculos pueden relajarse y llega el sueño reparador. En general se precisa bastante práctica para aprender estas técnicas y conseguir una relajación efectiva.

Restricción del sueño

Algunas personas que sufren de insomnio pasan muchas horas en la cama intentando dormir, sin éxito. Pueden beneficiarse de un programa de restricción del sueño que al principio solamente permite unas pocas horas de sueño durante la noche. Gradualmente, el tiempo de sueño va aumentando hasta que se consigue una noche de sueño normal.

Recondicionamiento

Otra técnica que puede ayudar a algunas personas con insomnio es recondicionarlos para que asocien la cama y la hora de ir a la cama con el sueño. Para la mayoría de las personas, esto significa que la cama no se usa para otras actividades que el sueño o el sexo. Como parte del proceso de recondicionamiento generalmente se aconseja a la persona que vaya a la cama solamente cuando tenga sueño. Si es incapaz de dormirse, la persona debe levantarse y hacer otra cosa hasta que vuelva a tener sueño y entonces volver a la cama. Durante todo este proceso, la persona debe evitar las siestas y debe despertarse e irse a la cama cada día a la misma hora. Eventualmente, el cuerpo de la persona debe ser condicionado a asociar la cama y la hora de acostarse con el sueño.




Comentarios

china
2016-01-18 07:29:58
Tengo mi hija de 15 años que no duerme ni con pastillas hace 3 meses. Alguien me puede dar algun consejo estoy desesperada

Toni
2009-08-03 07:51:52
El articulo esta de puta madre,yo tengo insomnio desde hace unos 5 años i tengo 18,creo que es por depression o por ansiadad no lo se haber si me puedierais echar una mano con algun tratamiento ya mencionado en el articulo o con alguna pastilla. Gracias de antemano. Nota: Consumo tabaco pero no tomo alchol,ni drogas ni cafeina.


Añadir Comentario

* Este es un espacio de participación entre lectores. Las preguntas no tienen por qué ser respondidas por los expertos obligatoriamente.