Artículos de Medicina 21


Causas de incontinencia urinaria
Autor: Dra. Mercè Piera - 23 de octubre 2000
Una de cada cuatro mujeres y uno de cada nueve hombres sufrirá incontinencia urinaria en algún momento de su vida

Las causas de incontinencia urinaria pueden ser de tipo permanente o temporal.

Causas permanentes

 

Incontinencia por estrés genuina (IEG): Se define como la pérdida involuntaria de orina que tiene lugar cuando la presión dentro de la vejiga supera la presión de cierre de la uretra en ausencia de actividad del detrusor. La IEG es la causa más frecuente de incontinencia en las mujeres, especialmente después de los partos, teniendo su mayor incidencia entre los 45 y los 54 años. La IEG sólo se da en hombres si han sido sometidos a extirpación quirúrgica radical de la próstata o a otro tipo de cirugía pélvica. La IEG es la causa más frecuente de incontinencia

 en las mujeres, especialmente después de los partos

La IEG se produce como resultado de una combinación variable de debilidad del músculo del esfínter uretral y un defecto anatómico en el sostén de la uretra, lo que conduce a una presión de cierre insuficiente en la uretra durante el esfuerzo físico, es decir, levantar pesos, toser, estornudar y correr.

El embarazo, el parto vaginal, la cirugía pélvica, la debilidad congénita y el estilo de vida contribuyen a la aparición de IEG en las mujeres.

Inestabilidad del detrusor: Afección en la que el músculo detrusor se contrae de forma espontánea o provocada, durante el llenado vesical, mientras la persona intenta inhibir la micción. Los síntomas característicos son micción nocturna, micción diurna frecuente y deseo súbito de miccionar como resultado de una contracción incontrolada del detrusor (tenesmo) y, si la contracción no puede suprimirse, pérdida de orina (micción imperiosa).

La inestabilidad del detrusor es la causa  más frecuente de incontinencia en ancianos La micción frecuente se produce como resultado de un descenso en la capacidad funcional de la vejiga. También es en parte un mecanismo de compensación del individuo, quien, manteniendo un volumen relativamente bajo en la vejiga, evita la pérdida de orina.

La inestabilidad del detrusor es una afección frecuente en hombres y en mujeres, afectando hasta a un 10% de la población. Es la segunda causa más frecuente de incontinencia urinaria en mujeres después de la incontinencia por estrés genuina y su incidencia aumenta con la edad, siendo la causa más frecuente de incontinencia en ancianos.

Disfunción del vaciado: La actividad disminuida del detrusor, a consecuencia de una lesión de los nervios periférico (como la neuropatía diabética) o de una lesión de parte inferior de la médula espinal,  puede originar la pérdida de contracciones efectivas para el vaciado. Incontinencia neurogénica: Una lesión de las vías nerviosas, en cualquier punto situado entre el centro vesical de la corteza cerebral y la vejiga propiamente dicha, puede deteriorar la continencia. Esta lesión puede ser consecuencia de ictus, demencia, tumor o traumatismo cerebral, esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson, paraplejia, espina bífida, esclerosis múltiple, diabetes, entre otras. Anomalías congénitas: Se denomina hipospadias y epispadias a aquellos defectos congénitos en los que la uretra se abre en la superficie inferior o superior del pene, respectivamente. Fístula urinaria: Una fístula es una comunicación anormal  y, en el caso de la fístula urinaria, ésta se forma entre el uréter, la vejiga o la uretra y la vagina. En los países desarrollados la causa más frecuente de fístula es el traumatismo por intervención quirúrgica. Causas temporales

Infección del tracto urinario: La infección del tracto urinario aguda puede producir incontinencia transitoria. En la población general, el principal organismo causante es Escherichia coli, mientras que en la población hospitalizada está implicado una amplia variedad de bacterias. La prevalencia de esta afección aumenta a medida que aumenta la edad. En mujeres premenopáusicas, la infección del tracto urinario se asocia normalmente a la actividad sexual, y se ve exacerbada por el uso del diafragma como anticonceptivo. Fecaloma: Las heces retenidas en el recto (fecaloma) pueden formar una obstrucción física al flujo urinario al presionar la vejiga, la uretra o los nervios locales, produciéndose retención y rebosamiento de orina. En otros casos, el fecaloma distiende el suelo pélvico inhibiendo sus contracciones, produciéndose incontinencia por estrés. Deficiencia de estrógenos: El 10 % de las mujeres postmenopáusicas sufren infecciones del tracto urinario recurrentes. Movilidad restringida: El descenso de la movilidad y la menor destreza también pueden contribuir a la aparición de incontinencia. En general, cualquier cosa que reduzca la independencia de las personas de edad avanzada puede producir una incontinencia temporal, es decir, enfermedad aguda, fractura de cadera y hospitalización.



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