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Cómo se actúa ante una hipertrofia benigna de próstata
Autor: Dra. Mercè Piera - Revisado: 10 de abril 2015
La hipertrofia benigna de próstata es una proceso natural del envejecimiento

Debido a que la hipertrofia benigna de próstata (HBP) o adenoma prostático es una proceso natural del envejecimiento, poco se puede hacer para prevenir su desarrollo. Pero si es importante hacerse revisiones periódicas a partir de los 50 años y acudir al médico al menor síntomas con el fin de poder evitar su progresión. 

Existen dos opciones en el tratamiento de la HBP: el tratamiento con fármacos y el tratamiento quirúrgico.

Tratamiento farmacológico
El tratamiento con fármacos va dirigido a mejorar los síntomas de la hipertrofia benigna de próstata y está indicado en aquellos casos en los que los síntomas son poco intensos y no existen complicaciones como la retención de orina con infección urinaria. Entre los medicamentos utilizados se encuentran:

Bloqueadores alfa-adrenérgicos: Mejoran los síntomas irritativos, es decir, ayudan a aguantar las ganas de orinar y disminuyen el número de veces que se tiene que orinar durante el día y la noche. Un ejemplo de esta clase de fármacos es la doxazosina. Terapia hormonal con hormonas masculinas: Este tratamiento está basado en el efecto de ciertas hormonas sobre el desarrollo de la próstata. Actualmente, el fármaco más utilizado es el finasteride que consigue reducir el volumen de la próstata al cabo de seis meses de utilizarlo. Como efectos secundarios se halla una disminución de la líbido, problemas de eyaculación e impotencia. 

Fitoterapia: 
Consiste en aplicar medicamentos de origen vegetal basados en extracto de Pygeum africanuma. Existen diversos estudios a favor del empleo de la fitoterapia: no obstante, sus conclusiones son poco consistentes debido al escaso número de pacientes, la falta de control con placebo o al escaso seguimiento, de ahí que las guías de manejo clínico desaconsejen el empleo de tratamientos de fitoterapia. 

Tratamiento quirúrgico
El procedimiento más común es la resección transuretral de la próstata. Se introduce un telescopio y un lazo eléctrico por la uretra con el cual se quema el tejido prostático sobrante y se reabre el conducto uretral. La operación requiere anestesia general y hospitalización durante un día al menos. Los efectos secundarios más comunes son la eyaculación retrógrada (el semen va a parar a la vejiga en lugar de al pene). 


Otro procedimiento que también se utiliza es la incisión transuretral de la próstata. Consiste en ensanchar la uretra por medio de pequeños cortes en la abertura de la vejiga. Produce menos complicaciones que la resección y no requiere de ingreso hospitalario pero los resultados a largo plazo no son tan buenos.

La termoterapia transuretral con microondas consiste en insertar una antena de microondas en la uretra para calentar la próstata y eliminar la parte sobrante de la próstata. Es menos costoso y no requiere ingreso hospitalario pero la mitad de los hombres sometidos a este tratamiento suelen necesitar un nuevo tratamiento al cabo dentro de un plazo de cuatro años. La ablación con aguja transuretral de la próstata o la prostatectomía transuretral ecoguiada inducida por láser emplean una aguja o un láser para quemar o eliminar pequeñas cantidades de tejido de la próstata. 

Una última opción terapéutica es la eliminación de la próstata: un excesivo agrandamiento de la próstata puede requerir una incisión para acceder a esta y retirarla por medio de cirugía convencional.



Comentarios

ottomunve
2015-04-24 06:46:45
solicto informe sobre la terapia de recortar la irrigacion sanguinia que irriga LA PROSTATA


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