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Conocer las características sociodemográficas de los pacientes es fundamental para seleccionar el mejor tratamiento en mieloma múltiple
3 de agosto 2020
  • Los pacientes con mieloma múltiple cuentan hoy con más alternativas terapéuticas para el abordaje de su enfermedad lo cual aumenta la complejidad de la toma de decisiones para los clínicos 
  • El enfoque del estudio CharisMMa es novedoso, pues se ha tenido en cuenta por primera vez lo que opinan los pacientes con mieloma múltiple que han sufrido alguna recaída en su enfermedad en el diseño del estudio 
  • Iniciativas como CharisMMa, que sitúan al paciente en el centro de la investigación, son ya una realidad y una muestra del compromiso de Takeda en poner al paciente en el centro de todas las decisiones 
  • Profesionales sanitarios, industria farmacéutica y pacientes prevén un grado de participación mayor de estos últimos en próximos estudios clínicos, lo cual mejorará su diseño a través de una mejor representatividad de las patologías, y la percepción que tiene la sociedad sobre los ensayos clínicos y la utilidad de la investigación

Madrid, 02 de agosto de 2020. – La disponibilidad de un mayor número de nuevas terapias para abordar el mieloma múltiple proporciona a los profesionales de la salud un amplio abanico de herramientas para mejorar la supervivencia de los pacientes que conviven cada día con esta enfermedad oncohematológica pero, al mismo tiempo, contar con nuevos tratamientos aumenta también la complejidad de la toma de decisiones terapéuticas, particularmente en los casos de pacientes con mieloma múltiple que han sufrido recaídas en su enfermedad.

En estas circunstancias, conocer no solo las características clínicas, sino qué características sociodemográficas tienen los pacientes diagnosticados con mieloma múltiple en recaída resulta muy oportuno para ayudar a seleccionar el tratamiento más adecuado para cada paciente y precisamente este ha sido el objetivo del estudio CharisMMa, un estudio observacional promovido por la empresa farmacéutica Takeda en el que se ha tenido en cuenta, además de la perspectiva clínica, información sociodemográfica del paciente de forma pionera, pues hasta la fecha no existían en nuestro país estudios previos que hayan analizado de forma global este tipo de información. Este análisis pone de relieve, además, la importancia que tiene involucrar a los pacientes en los ensayos clínicos en los que participan.

“El enfoque del estudio CharisMMa es novedoso porque, a la hora de abordar a un paciente con mieloma múltiple que ha sufrido una o varias recaídas en su enfermedad, tradicionalmente nos hemos fijado en las características de la patología y no en las características del paciente. Sin embargo, ahora sabemos que en el momento de tomar decisiones terapéuticas es importante valorar no solo las características físicas o biológicas del paciente, sino también las sociales y demográficas, dado que estos aspectos pueden influir en el tipo de tratamiento que decidamos administrar”, sostiene el Dr. Enrique Ocio, jefe del Servicio de Hematología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, en Santander, y uno de los dos clínicos que ha participado como investigador principal en el estudio CharisMMa.

En efecto, el citado estudio, en el que se han involucrado de forma voluntaria 276 pacientes con mieloma múltiple con una media de edad de 69 años a la recaída, pone de manifiesto que la mayoría de participantes están jubilados y viven en áreas urbanas con algún familiar. Aproximadamente un 95% de los pacientes reconoce no necesitar apoyo financiero de terceros y, en muchos de los casos, los participantes en el estudio admiten haber sufrido varias recaídas previas en su enfermedad, así como haber recibido una o dos líneas de tratamiento previas con combinaciones de dos o más fármacos.

“Con el estudio CharisMMa hemos querido conocer qué características tiene la población española con mieloma múltiple que ha recaído y hemos observado, además, que el tratamiento de primera línea administrado, que normalmente suele ser intravenoso, condiciona todos los tratamientos posteriores”, indica por su parte la Dra. Laura Rosiñol, jefa de la Unidad de Mieloma del Hospital Clínic de Barcelona, que también ha participado en el ensayo como investigadora principal.

La especialista ha explicado además que, siempre que sea factible, es mejor escoger un tratamiento oral para el abordaje del mieloma múltiple, tanto en pacientes de edad avanzada como en pacientes jóvenes. “En el caso de pacientes mayores, las visitas al hospital para recibir un tratamiento pueden resultar incómodas porque estamos hablando de personas en algunos casos dependientes mientras que para los pacientes jóvenes, el hecho de acudir al hospital para recibir el tratamiento puede interferir en gran medida en sus rutinas diarias, pues se trata de personas que, en su mayoría, están laboralmente activas”, ha concretado Rosiñol.


La involucración de los pacientes, aspecto clave

Como se apuntaba, por primera vez en España, pacientes afectados por mieloma múltiple han tenido la oportunidad de ser parte activa desde el diseño en este estudio observacional CharisMMa aportando datos detallados acerca de su situación social, demográfica o económica, lo cual ha facilitado a los clínicos una información valiosa que ha sido supervisada por la Asociación Española de Afectados por Linfoma, Mieloma y Leucemia (AEAL).

Para la presidenta de esta asociación, Begoña Barragán, el diagnóstico de mieloma múltiple afecta enormemente a la vida de los pacientes y sus familias. “Por esta razón, proyectos como CharisMMa, de Takeda, son esenciales porque ponen de manifiesto sus necesidades y nos ayudan a seguir trabajando por mejorar su calidad de vida”, según ha recalcado la representante de la asociación de pacientes.

En la misma línea, la directora médica de Takeda, Carmen Montoto, ha destacado el compromiso de la empresa de origen japonés por escuchar la voz de los pacientes oncológicos, de ahí que, desde hace tiempo, hayan decidido apostar por impulsar iniciativas como CharisMMa, que sitúan al paciente en el centro de la investigación y de la actividad de la compañía farmacéutica.

“CharisMMa es un proyecto en el que consideramos fundamental involucrar de manera activa al paciente en el marco de nuestras investigaciones y ensayos. Entendemos que hacer las cosas de esta manera es una obligación para nosotros y también un ejercicio de transparencia para con todos nuestros grupos de interés y, de hecho, esta práctica forma ya parte de nuestra forma de trabajo”, explica Montoto, que aprovecha para agradecer a los pacientes su implicación en el proyecto CharisMMa.

“Cuando hablamos de tratamientos, especialmente los dirigidos a pacientes con mieloma múltiple, nos centrábamos principalmente en valorar la eficacia de los mismos sin tener en cuenta otros aspectos. Sin embargo, gracias a involucrar a los pacientes en la participación de los estudios que hacemos, ahora vemos que conseguir la esperada eficacia, no solamente depende del fármaco en sí mismo sino de las circunstancias en las que el fármaco se administra. Esto lo hemos aprendido gracias a ellos”, ha afirmado.

De cara al futuro, los expertos que han participado en el estudio CharisMMa estiman que los pacientes adquirirán un grado de participación mayor en próximos estudios clínicos, cuando profesionales sanitarios, pacientes e industria farmacéutica se acostumbren a incorporar su presencia sistemáticamente en sus ensayos. “De este modo, la experiencia del paciente será mejor, aportaremos más transparencia a nuestro trabajo y, en un sentido más amplio, mejoraremos la percepción que tiene la sociedad sobre los ensayos clínicos por el mayor conocimiento que tienen y tendrán ahora los pacientes, que ya observan que la investigación es útil para todos”, finaliza la directora médica de Takeda.


Convocatoria:   - 20 de septiembre 2020