Especialidades Médicas- Dermatologia


Las quemaduras solares provocan daños en el ARN de las células de la piel
9 de julio 2012
Según un estudio de investigadores de la Universidad de California publicado el pasado 8 de julio en la revista Nature Medicine, el mecanismo biológico de las quemaduras de sol, es decir, el enrojecimiento, dolor e irritación provocado por la respuesta del sistema inmunitario a los rayos ultravioletas del sol vendría a ser provocado por los daños causado en el ARN de las células de la piel

Estos resultados abren nuevas vías de investigación que tal vez nos permitan en un futuro bloquear ese proceso inflamatorio, lo que podría aprovecharse para desarrollar tratamientos para diversas afecciones y enfermedades como por ejemplo la psoriasis. La psoriasis es tratada por medio de rayos UVA, pero este tratamiento tiene el poco deseable efecto secundario de que aumenta el riesgo de cáncer de piel. Asimismo, las personas con lupus o albinismo sufren de extrema sensibilidad a los rayos uva. Este descubrimiento abre vías para aprovechar los efectos saludables de los rayos UVA, pero evitando sus efectos secundarios.

Tras analizar muestras de piel humana así como modelos animales (experimentos con ratones), los investigadores descubrieron que la radiación ultravioleta fractura y altera componentes del micro-ARN no codificante. El micro-ARN no codificante es un tipo especial de ARN presente en las células que no participa directamente en la producción de proteínas.

Las células irradiadas liberaban inmediatamente este ARN alterado, haciendo que las células sanas circundantes iniciasen un proceso que desencadena inflamación con el objetivo de eliminar las células dañadas por el sol. Este proceso es lo que se conoce comúnmente por quemadura solar. La respuesta inflamatoria es importante para iniciar el proceso de sanación tras la apoptosis o muerte celular.

Los investigadores creen que este proceso inflamatorio podría estar dirigido a “eliminar” aquellas células con daños genéticos antes de que lleguen a hacerse cancerígenas. No obstante, este proceso es imperfecto, de ahí que cuanto mayor sea la exposición a los rayos UVA, mayores probabilidades de que alguna célula acabe haciéndose cancerosa.

Los científicos ignoran por el momento cómo o de qué forma factores como sexo, pigmentación de la piel o la genética afectarían al mecanismo de la quemadura solar. De todos modos, la genética estaría íntimamente ligada a la capacidad de protegernos contra el daño de los rayos uva y de desarrollar cáncer de piel: a partir del modelo animal los científicos descubrieron que existen genes específicos que cambian la forma en que un ratón sufre una quemadura solar.

Los humanos tienen genes similares, pero aún no sabemos si las mutaciones de dichos genes alteran la forma en que cada persona reacciona a la exposición al sol.


Fuente:   University of California


Comentarios

No se encontraron resultados.

Añadir Comentario

* Este es un espacio de participación entre lectores. Las preguntas no tienen por qué ser respondidas por los expertos obligatoriamente.