Actualidad Médica


¿Vivir en una ciudad te puede volver loco?
7 de junio 2017

¿Vivir en una ciudad se asocia a un mayor riesgo de desarrollar esquizofrenia? Esta es la pregunta que ha intentado responder un estudio sobre la incidencia de la esquizofrenia y otras enfermedades mentales en zonas urbanas y en zonas rurales. 


Diferencias entre el campo y la ciudad

Un estudio en el que se entrevistaron a 2.063 gemelos británicos (algunos idénticos, otros no) sobre “experiencias psicóticas” que pudieron tener desde los 12 años, como por ejemplo sensación de paranoia, susurros de voces, temor a que su comida pudiera estar envenenada o tener pensamientos raros o aterradores. Entre aquellos gemelos entrevistados que vivían en grandes ciudades con elevada densidad de población, el 34% dijo haber tenido alguna de estas experiencias, mientras que aquellos que vivían en áreas rurales, solo el 24% las tuvo.

Estos gemelos forman parte de un estudio que ha ido siguiéndolos desde su nacimiento en 1994-95 hasta cumplir los 18. Los investigadores, liderados por Helen Fisher del King’s College London y Candice Odgers de la Universidad de Duke, también conocían su entorno familiar, la educación de sus padres y donde vivían, entre otros factores. Y la conclusión a la que llegaron los investigadores y que publicaron en Schizophrenia Bulletin es la siguiente: los adolescentes con 18 años criados en grandes ciudades tenían un 67% más de probabilidades de tener experiencias psicóticas.

A partir de aquí, los investigadores optaron por usar herramientas estadísticas estándar para evaluar otros factores relacionados con la psicosis, a parte de las ciudades. En las ciudades vive más gente con menor nivel económico y educativo, los cuales son factores de riesgo para desarrollar esquizofrenia y otras manifestaciones de psicosis, así que decidieron controlar los estados socioeconómicos. También se tuvieron en cuenta los antecedentes familiares con psicosis, ya que también aumentan el riesgo individual de desarrollar esta enfermedad, además de que hay ciertas evidencias que las personas con enfermedades mentales migran a las ciudades porque tienen tratamientos más accesibles. El consumo de drogas también fue un factor a tener en cuenta, teniendo en cuenta que suele ser más común en áreas urbanas que rurales. Estos factores aportaron un 43% de riesgo extra de desarrollar psicosis entre adolescentes urbanitas. 

Sin embargo, es importante destacar que este estudio está lejos de ser el primero que relaciona vivir en una ciudad con el desarrollo de esquizofrenia. Un estudio de 2005 concluye que la mayor prevalencia de psicosis en la ciudad “es uno de los descubrimientos más consistentes en la investigación de la esquizofrenia”. Tanto un estudio sueco como otro danés encontraron que cuanto más tiempo una persona vive en una ciudad, mayor es el riesgo de desarrollar esquizofrenia. 

En 2016, un estudio con 1,5 millones de gemelos, liderado por Amir Sariaslan del Instituto Karolinska de Suecia, encontró que las variantes genéticas que aumentan el riesgo de esquizofrenia también hacen más probable que una persona viva en un barrio desfavorecido, el tipo que es más común en una ciudad que un área rural. Denominaron al estudio “potencialmente interesante”, pero muy similar a los demás en los que los investigadores intentan controlar las variables socioeconómicas y antecedentes familiares, pero se olvidan de las genéticas, lo cual les lleva a conclusiones confusas.

Existen factores de riesgo genéticos que explican simultáneamente por qué ciertos individuos son más propensos a vivir en un barrio desfavorecido y a tener experiencias psicóticas”, señala Amir Sariaslan, cosa que se demostró en el estudio de 2014 

Una vez los investigadores filtraron las características de la ciudad, como el mayor aislamiento social y el “desorden vecinal” (contaminación, vandalismo, crimen callejero), vivir en una ciudad representa un 35% mayor riesgo de tener experiencias psicóticas. Aun así, este valor no es estadísticamente significativo porque también entra en juego el factor aleatorio.

Las ciudades se definen por su densidad y tamaño de población. Otras características, como aislamiento social, edificios abandonados, crimen callejero, no son condiciones eternas. De ser cierto que las ciudades hacen que las personas desarrollen esquizofrenia, en todo caso la causa más probable son estas variables, más que provocar la enfermedad en personas en riesgo de padecerla. “En la medida de que los entornos urbanos se vuelven más estables y con más apoyos sociales, pueden tener un efecto mitigador en cualquier incremento del riesgo de desarrollar esquizofrenia por vivir en una ciudad” constata Lieberman.

La conclusión es la siguiente: algunos aspectos de algunas ciudades en momentos determinados pueden desencadenar esquizofrenia en algunas personas más vulnerables, pero el efecto “urbanizador” tiene más explicación que el de “las ciudades vuelven locas a las personas”.


Fuente:   https://www.statnews.com/2017/05/30/schizophrenia-city-living/


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