Actualidad Médica


El ´´sistema de limpieza´´ del cerebro podría ser clave para combatir el Alzheimer
28 de junio 2013
Un artículo publicado esta semana en Science describe el funcionamiento del sistema cerebral para la eliminación de residuos. Este podría ser una herramienta potencialmente muy útil en el tratamiento de trastornos neurológicos como el Alzheimer.

El sistema de limpieza del cerebro.
En esencia, todas las patologías neurodegenerativas son provocadas por la acumulación de residuos dañinos. Los investigadores creen que el mal funcionamiento de este sistema podría ser una de las causas que provocan la aparición de la enfermedad; por tanto, comprender y llegar a modular el sistema cerebral de eliminación de residuos tóxicos abriría nuevas posibilidades de tratamiento del Alzheimer y de otros trastornos neurodegenerativos.

Un complejo dispositivo de defensa: la barrera hematoencefálica.
El cuerpo humano defiende el cerebro como si se tratase de una fortaleza, rodeándolo de un complejo cinturón defensivo con una muy compleja red de entradas y salidas desde las que se controla la entrada y salida de las moléculas: se trata de la barrera hematoencefálica, identificada por primera vez por un médico alemán, Lewandowsky, en 1898, después de haber demostrado en experimentos con ratones que los agentes neurotóxicos afectaban la función cerebral sólo cuando se inyectaban directamente al cerebro y no al sistema vascular, lo cual indicaba que el cerebro estaba “sellado” de algún modo con respecto al resto del organismo. No obstante, todavía hoy es relativamente poco lo que sabemos de la barrera hematoencefálica. Desde los descubrimientos de Lewandowsky y de los bacteriólogos Ehrlich y Goldmann durante la primera década del siglo XX, transcurrieron seis décadas más hasta que se localizó la situación exacta de la barrera (en las células capilares endoteliales) gracias al uso del microscopio electrónico.

La eliminación de residuos es una función biológica fundamental de la que se encarga el sistema linfático. No obstante, el sistema linfático no funciona en el cerebro; hasta hace muy poco, los investigadores no han podido comprender del todo de qué forma el cerebro elimina sus residuos. Para ello, el cerebro emplea el denominado “sistema glinfático”.

El sistema glinfático: el “camión de la basura” del cerebro.
Antes del descubrimiento del sistema glinfático, algunos científicos habían llegado incluso a especular que los subproductos de la función celular eran de algún modo “recicladas” por las células del cerebro. En realidad, la compleja red de retirada de residuos del cerebro, que los investigadores han denominado sistema glinfático, no fue descrita hasta hace apenas un año, en agosto de 2012, en un artículo publicado en Science Translational Medicine.

En el artículo publicado esta semana en Science, científicos de la Universidad de Rochester (EE.UU) han empleado una tecnología relativamente nueva, la microscopía de excitación de dos fotones, para analizar el tejido de cerebros de ratones (cuya estructura es notoriamente similar a la de las personas), identificando, describiendo y analizando lo que viene a ser un extenso y hasta ahora desconocido sistema de conducciones encargado de expulsar residuos del cerebro.

El cerebro está rodeado de una membrana denominada membrana aracnoide, además de estar bañado en un fluido denominado líquido cefalorraquídeo. El líquido cefalorraquídeo fluye al interior del cerebro siguiendo las mismas vías que las arterias que transportan sangre. Este fluido es llevado al tejido cerebral por medio de un sistema de conducciones que son controladas por un tipo de células glía, los astrocitos. De aquí el término “glinfático”: de la combinación de los términos “glia” y “linfático”.

El líquido cefalorraquídeo circula a gran velocidad a través del tejido cerebral, “barriendo” proteínas sobrantes y otros residuos. El fluido y los residuos son intercambiados con un sistema similar que transcurre en paralelo con las venas y que los expulsa del cerebro hacia la médula, desde donde pasa al sistema linfático y de ahí al hígado, donde es finalmente deshecho. Ahora que ya se sabe cómo funciona el sistema glinfático, se plantea una segunda cuestión aún más importante: comprender cómo funciona, qué ocurre en el cerebro para que se eliminen residuos, con vistas al tratamiento de trastornos neurológicos.

¿Perspectivas terapéuticas?
Una de las características principales de la enfermedad de Alzheimer es la acumulación de proteínas beta amiloides en el cerebro, hasta formar “placas” en el cerebro. Comprender por qué el sistema glinfático no es capaz de eliminar estas proteínas sobrantes podría abrir el camino para nuevos tratamientos. Los científicos también especulan con emplear los elementos de control del sistema glinfático, los astrocitos, para acelerar la eliminación de residuos. Considerar que enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer pueden ser el resultado de una ralentización del sistema glinfático resulta un abordaje completamente innovador de la enfermedad que presenta toda una serie de potenciales dianas terapéuticas mediante las cuales aumentar la eficiencia del “sistema de limpieza” cerebral y prevenir o detener por completo la progresión de la enfermedad.

Fuente:   Science


Comentarios

Roger Castellanos
2016-11-18 07:26:24
Hola, soy estudiante de bachillerato y me interesaría mucho este tema para mi TDI. ¿Podríais ponerme en contacto o mencionarme algun experto en el tema? ¡Muchas Gracias!????


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