Actualidad Médica


La exposición al mercurio durante la gestación del feto podría estar asociada a un mayor riesgo de padecer TDAH
15 de octubre 2012
Un reciente estudio sugiere que la exposición a metil mercurio durante el embarazo podría estar asociada a un mayor riesgo de padecer trastornos de la conducta similares al Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). El mismo estudio también indicaría que el consumo de pescado estaría asociado a un menor riesgo de padecer dichos trastornos

El TDAH es uno de los trastornos de conducta más comunes durante la infancia y la adolescencia. Ya afecta a un 8-12% de los niños de todo el mundo, y la cifra no ha hecho sino aumentar durante las últimas décadas. Las causas de este fenómeno todavía no han podido ser identificadas con certeza, aunque ya existen diversos estudios que asociarían la exposición al mercurio y otros metales pesados con un mayor riesgo de sufrir TDAH.

Metilmercurio y TDAH

La principal fuente de este compuesto neurotóxico es el pescado, en especial las especies depredadoras como percas, atún o pez espada. De hecho, la agencia de protección del medioambiente y la FDA estadounidenses recomiendan limitar la ingesta de pescado a mujeres embarazadas a no más de dos raciones por semana. Como ya comentamos en esta misma sección, el metil-mercurio también estaría asociado a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. No obstante, el pescado también es fuente de ácidos grasos Omega-3, que se ha demostrado que son beneficiosos para el desarrollo del cerebro del bebé. En este sentido, otros estudios también han achacado el TDAH a un retraso en el desarrollo del cerebro durante la infancia y la adolescencia.

Investigadores de la Escuela Universitaria de Salud Pública de la Universidad de Boston (EE.UU) analizaron los datos de los recién nacidos de la localidad de New Bedford, Massachusetts, entre 1993 y 1998, para investigar la posible relación entre niveles de mercurio en el cabello materno, ingesta de pescado durante la gestación y trastornos conductuales similares al TDAH a la edad de ocho años. Las estadísticas revelaron que existía una relación entre niveles de mercurio en el cabello y casos de trastornos similares al TDAH, en especial falta de atención, hiperactividad e impulsividad. Por otra parte, también llegaron a la conclusión de que un mayor consumo de pescado por parte de la madre tenía un efecto protector contra esta enfermedad. Por tanto, debe tenerse en cuenta estos datos a la hora de elaborar recomendaciones dietéticas a mujeres embarazadas, concluyen los autores.

Los resultados de este estudio han sido publicados en Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine, revista científica perteneciente a la red de publicaciones de la Asociación Médica Americana. La editorial del último número de esta revista también está dedicada a comentar las conclusiones de este artículo, afirmando que las medidas tomadas para limitar la contaminación de mercurio van en la dirección correcta, y también que este trabajo y muchos otros que asocian contaminación medioambiental con TDAH y otros trastornos como el autismo, refuerzan la urgencia de revisar la normativa actual sobre contaminantes del medioambiente y substancias tóxicas.


Fuente:   Archives of Pediatric and Adolescent Medicine


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