A pesar de que es un conocimiento tradicional, muchas parejas que están planificando ser padres no habían oído nunca hablar de la repercusión de los baños de agua caliente. El Dr. Paul J. Turek, de la Universidad de California en San Francisco, se propuso estudiar este fenómeno.
Para ello contó con 11 participantes infértiles de 36 años de media, quienes habitualmente tomaban baños de agua caliente o se relajaban en un jacuzzi al menos 30 minutos a la semana
Después de 3-6 meses de dejar los baños, la motilidad de su semen había aumentado una media del 491%.
Más información: International Brazilian Journal of Urology 2007;33:50-57