El fluor excesivo puede perjudicar a la dentición infantil

7 de mayo de 2004

El fluor que contiene el agua corriente es más beneficioso que dañino, pero cuando el niño toma concentrados de fluor, alimentos ricos en este elemento y grandes cantidades de agua, corre el riesgo de desarrollar fluorosis al cabo de unos años

La decisión de las autoridades sanitarias de añadir fluor al afua ha ayudado a prevenir millones de caries. No obstante, los resultados de un nuevo estudio sugieren que los niños pequeños que beben grandes cantidades de bebidas fluoradas podrían estar en riesgo de decoloración de su dentición primaria. Especialmente, los niños y bebés que toman principalmente alimentos solubles en agua, como las fórmulas alimenticias parabebés se mostraron más propensos en el estudio a desarrollar al cabo de los años una enfermedad llamada fluorosis dental.

Sin embargo, "para la mayoría de niños, es muy improbable que el nivel de fluor del suministro de agua potable les convierta en susceptibles a la fluorosis," aclaró la Dra. Teresa A Marshall, del departamento de Odontología de la Universidad de Iowa (EEUU), "y como todos los nutrientes, con moderación es bueno, pero en exceso es malo."

La exposición excesiva al fluor puede alterar la estructura del esmalte dental. Estos cambios podrían desencadenar una fluorosis, caracterizada por una decoloración de la dentadura.

Marshal y colaboradores estudiaron a 677 niños desde lasa seis semanas de edad hasta los 4 años. Sus padres rellenaban unos formularios periódicamente acerca de la dieta de su hijo. Los resultados, publicados en el número de abril del Journal of American College of Nutrition, exponen que los niños muy pequeños tienden a beneficiarse poco de los efectos preventivos anticaries del fluor, por lo que pueden estar en mayor riesgo de desarrollar fluorosis.

De todos modos, los padres no deberán preocuparse en exceso, según afirma Marshall, ya que los niveles de fluor en el agua corriente no son suficientes (ni mucho menos) para provocar fluorosis en un niño que consuma cantidades normales de agua. Sin embargo, un niño que consuma fluor a partir de otras fuentes, como cantidades abundantes de soja o fórmulas concentradas líquidas, podría estar en mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Marshall añadió que los niños "comilones" también corren un riesgo ligeramente superior.

Fuente: Journal of the American College of Nutrition 2004;23:108-116