Este problema común es debido a la combinación de una pequeña lesión en el oído y el ambiente húmedo propio del verano o propiciado por el baño.
La persona propensa a padecer problemas de oído puede adoptar una serie de medidas para prevenir la otitis del nadador:
- Evitar la humedad en el oído colocándose tapones antes de bañarse o poniéndose un gorro al ducharse.
- Secarse la parte externa de los oídos después de bañarse o ducharse.
- Evitar la entrada de agua en el canal auditivo durante tres semanas después de la desaparición de los síntomas con el fin de prevenir la aparición nuevamente del problema.
- Si se tiene tendencia a padecer otitis externa y se produce la entrada de agua en el oído, aplicarse gotas antisépticas.
- No introducirse palitos higiénicos para eliminar la cera de los oídos.