El nuevo tratamiento, presentado durante el Congreso Anual de la Sociedad Endocrina de los EE.UU. celebrado en Houston la semana pasada, combina dos hormonas: la testosterona y un nuevo tipo de progestina o progesterona artificial (la progesterona es una hormona femenina generada en el ovario y en la placenta que cumple un papel primordial en el proceso menstrual y en el embarazo). Según los responsables del estudio, los efectos del compuesto son reversibles y no se observaron efectos secundarios importantes.
En el pasado se habían llevado a cabo estudios de anticonceptivos masculinos en base a la testosterona y la progestina; se sabe que la progestina, al combinarse con la testosterona, “anula” a las hormonas que controlan la producción de espermatozoides. No obstante, los experimentos llevados a cabo anteriormente con las progestinas causaban efectos secundarios de importancia como cambios en el estado anímico, entre otros. La progestina empleada por el equipo de investigadores (la Nestorona), no causa efectos secundarios de importancia, afirman los científicos. La
Nestorona es un compuesto desarrollado por
The Population Council, una organización sin ánimo de lucro dedicada a la investigación de métodos anticonceptivos.
En una prueba preliminar en la que participaron aproximadamente un centenar de hombres, el nuevo gel reducía la producción de espermatozoides en un 89%.
Los voluntarios fueron divididos en tres subgrupos. Al primer grupo (grupo de control) se le asignó un gel que contenía 10 gr. de testosterona combinado con un gel placebo; al segundo grupo, se le suministró un gel que combinaba 10 gr. de testosterona con 8 mg de Nestorona, mientras que el tercer grupo recibió un gel que combinaba 10 gr. de testosterona con 12 mg de Nestorona. Al cabo de 20 semanas de experimento, sólo un 23% de los participantes del primer grupo tenían una concentración de espermatozoides inferior a un millón por mililitro, la tasa requerida para que el riesgo de embarazo sea muy bajo: por el contrario, el 88% y el 89% de los hombres del segundo y tercer grupo tenían esos niveles de concentración de espermatozoides. Cuando se interrumpió el tratamiento, al cabo de veinte semanas después de finalizado el experimento las concentraciones de espermatozoides superaban los tres millones por mililitro en todos los participantes.
No se observaron efectos secundarios graves. Algunos de los efectos observados que pudieran estar relacionados con el nuevo producto incluían acné (28% en el grupo de control, 21% en el grupo de 8 mg, 15% en el grupo de 12 mg). Los investigadores consideran que tal vez reducir la dosis de testosterona pudiera reducir este efecto no deseado. Por otra parte, algunos de los participantes afirmaron haber ganado peso (un 3% en el grupo de control, 12% en el de 8 mg, 6% en el de 12 mg). En cada uno de los grupos un total de seis participantes declaró sufrir insomnio. Durante el tratamiento no se detectaron problemas de cambios de humor o de comportamiento.
Ahora que se ha demostrado de forma empírica la validez del concepto, serán necesarias investigaciones adicionales para perfeccionar el producto y combinar testosterona y Nesterona para desarrollar un gel que pueda aplicarse de forma mucho más cómoda. La gran ventaja del gel es que puede ser aplicada en casa, a diferencia de inyecciones o implantes, que tienen que ser administrados en un centro sanitario además de tener efectos secundarios indeseables.