El fármaco sirve para tratar la espasticidad, es decir, el trastorno motor que provoca movimientos involuntarios y que a menudo padecen los pacientes de EM. La ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, ha dejado claro que el medicamento solo se utilizará "cuando el especialista lo solicite y se haya comprobado la ineficacia de otros tratamientos convencionales".
La comunidad de pacientes de EM se ha mostrado altamente satisfecha con la decisión, que han calificado de "gran avance", pues devolverá parte de su autonomía a muchos enfermos que no consiguen controlar los síntomas con la medicación actual.
Sanidad sigue investigando y no descarta futuras aplicaciones terapéuticas del cáñamo.