Según el nuevo trabajo, publicado en la revista Neurology, la demencia y el cáncer tienen efectos protectores el uno frente al otro. Los enfermos de Alzheimer tienen un 69% menos de probabilidad de desarrollar distintos tipos de cáncer. Por su parte, los que padecen cáncer, reflejaron un 43% menos de probabilidad de desarrollar la demencia.
Segú el estudio, la principal causa contribuyente a ambos efectos es la conducta celular anormal. "En la enfermedad de Alzheimer se produce una excesiva muerte celular, mientras que el cáncer está caracterizado por un exceso de crecimiento celular", afirma Catherine Roe, la directora del estudio.
No obstante, no se observó este vínculo entre el cáncer y la demencia vascular, la sefunda forma más frecuente de demencia, causada por falta de riego sanguíneo al cerebro.
Los científicos son optimistas ante la posibilidad de que estos hallazgos alisen el terreno para la aparición de nuevos tratamientos para ambas patologías.
Fuente: Neurology 2009; 23 de diciembre:doi:10.1212/WNL.0b013e3181c91873