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La “Quinta Enfermedad”
Autor: Dr. Salvador Giménez - 10 de Febrero 2005
Particularmente común en los niños entre 5 y 15 años, la “quinta enfermedad” produce típicamente una erupción enrojecida distintiva sobre la cara que hace que el niño parezca que ha recibido una bofetada. Es por esto que también se la llama la “enfermedad de la bofetada”


Quinta enfermedad


La quinta enfermedad, también llamada eritema infeccioso está producida por un virus exclusivamente humano, el parvovirus B19. Este virus produce una erupción típica, inicialmente en la cara que luego puede diseminarse al tronco, los brazos y las piernas. Es una infección benigna, ya que la mayoría de niños se recupera en un corto periodo de tiempo y sin complicaciones.

Los estudios muestran que aunque alrededor del 50% de los adultos de todo el mundo tienen evidencias analíticas de una infección pasada por el parvovirus B19, la inmensa mayoría no recuerda haber tenido los síntomas de la enfermedad.

La quinta enfermedad aparece por todo el mundo. Los brotes de parvovirus suelen ocurrir al final del invierno y principio de la primavera, pero puede haber casos esporádicos de la enfermedad en cualquier estación del año.

Signos y síntomas

La quinta enfermedad comienza con febrícula (aumento de la temperatura corporal inferior a los 38ºC), dolor de cabeza y síntomas leves de resfriado de vías altas. Estos síntomas desaparecen y pocos días más tarde aparece la erupción cutánea. Esta erupción es rojo brillante y típicamente comienza en la cara. Pocos días más tarde la erupción se disemina y aparecen manchas enrojecidas menos brillantes en el tronco, los brazos y las piernas. Habitualmente la erupción respecta las palmas de las manos y las plantas de los pies. Posteriormente, el centro de las placas de erupción se va aclarando, produciendo un aspecto anular de las lesiones cutáneas.

Son los niños menores de 10 años los que tienen erupción con mayor frecuencia. En ocasiones, los niños mayores y los adultos se quejan de picor, pero la mayoría de niños que padece la enfermedad no parecen enfermos ni vuelven a tener fiebre. Pueden pasar de 1 a 3 semanas hasta la desaparición total de la erupción y durante este tiempo parece que empeora hasta que finalmente desaparece por completo.

Ciertos estímulos, como la luz del sol, el calor, el ejercicio y el estrés, pueden reactivar la erupción hasta que desaparece por completo. Otros síntomas que aparecen ocasionalmente son aumento del tamaño de los ganglios, ojos rojos, faringitis, diarrea y una erupción distinta con presencia de vesículas o heridas. En algunos casos, particularmente en adultos y adolescentes mayores, la quinta enfermedad se sigue de dolor o inflamación articular, con frecuencia en las manos, las muñecas, las rodillas o los tobillos.

Contagio

La persona con infección por el parvovirus es más contagiosa antes de la aparición de la erupción, durante el periodo de incubación y durante el periodo de síntomas catarrales leves. Puesto que la erupción de la quinta enfermedad es una reacción inmunitaria, es decir una respuesta defensiva del organismo contra los elementos extraños como los virus, y que ocurre tras la infección, generalmente el niño deja de poder contagiar una vez ha aparecido la erupción.

El parvovirus B19 se contagia fácilmente de persona a persona a través de las secreciones nasales, bucales y faríngeas de alguien infectado, en particular a través de las gotitas expulsadas por la tos y los estornudos. También puede diseminarse a través de los utensilios para la comida y la bebida compartidos.

En el domicilio donde un niño tiene la quinta enfermedad, otro miembro de la familia que no la haya padecido tiene alrededor del 50% de probabilidades de infectarse. Los compañeros de la clase del niño con la quinta enfermedad tienen alrededor del 60% de probabilidades de infectarse. Una vez infectado por el parvovirus B19, el organismo desarrolla inmunidad frente a él y no se vuelve a infectar más.


“El nombre “quinta enfermedad” es histórico. Esta infección fue clasificada entre las cinco infecciones infantiles clásicamente asociadas con erupción cutánea. Las otras cuatro son el sarampión, la escarlatina, la rubéola y la “cuarta enfermedad” que hoy recibe el nombre de enfermedad de Dukes. Hoy día la quinta enfermedad se conoce en medicina con el nombre de eritema infeccioso y popularmente como la enfermedad “de la bofetada”.”

La infección por el parvovirus B19 durante el embarazo puede causar problemas al feto. En algunos casos el feto puede desarrollar anemia severa si la madre se infecta durante el embarazo, en particular si la infección ocurre durante la primera mitad del embarazo. En algunos casos, la anemia es tan severa que el feto no sobrevive. Afortunadamente, alrededor de la mitad de todas las mujeres embarazadas son inmunes frente al parvovirus B19 porque padecieron la infección previamente. Las complicaciones graves aparecen en menos del 5% de las mujeres infectadas durante el embarazo.

Prevención

No existe vacuna contra la quinta enfermedad y no hay una forma eficaz de prevenir la diseminación del virus. El aislamiento del paciente con la quinta enfermedad no previene la diseminación de la infección puesto que el paciente ya no es contagioso cuanto tiene la erupción.

La práctica de una buena higiene, en particular, el lavado frecuente de las manos, siempre es una buena idea ya que puede ayudar a prevenir la diseminación de muchas infecciones.

Incubación

El periodo de incubación de la quinta enfermedad, es decir, el tiempo entre la adquisición de la infección y la aparición de los primeros síntomas, varía entre 4 y 28 días, con una media de 16-17 días.

Duración

La erupción de la quinta enfermedad generalmente dura entre 1 y 3 semanas. En unos pocos casos de adultos y niños mayores, el dolor y la inflamación articular producidos por la quinta enfermedad puede durar entre unos pocos meses hasta unos pocos años.

Diagnóstico

Habitualmente el diagnóstico de la quinta enfermedad se realiza por la distintiva erupción sobre la cara (“bofetada”) y el cuerpo. Si se sospecha la enfermedad en ausencia de la típica erupción, se puede realizar un análisis serológico para determinar si la enfermedad ha sido causada por el parvovirus B19.

Tratamiento

La quinta enfermedad está causada por un virus, de manera que los antibióticos para tratar las infecciones producidas por las bacterias no son de ninguna utilidad. En la actualidad no hay medicación antivírica específica frente al parvovirus B19, si bien, dado lo leve de la enfermedad, no suele ser necesario ningún tratamiento.

En general, los niños con la quinta enfermedad se encuentran bien y necesitan poco más tratamiento domiciliario que el reposo. En la fase de la fiebre y los síntomas del resfriado, puede ser útil el paracetamol, pero una vez superada esta fase no suele ser preciso tratamiento alguno.

Complicaciones

La inmensa mayoría de niños con la quinta enfermedad se recuperan sin complicaciones. En el momento de la aparición de la erupción y mientras está presente, con frecuencia se encuentran bien y pueden volver a sus actividades normales.

Sin embargo, algunos niños con el sistema inmunitario debilitado, por sida o leucemia, o con ciertas enfermedades de la sangre como la anemia falciforme o la anemia hemolítica, pueden sufrir una enfermedad grave. El parvovirus B19 puede enlentecer o detener temporalmente la producción orgánica de los glóbulos rojos que transportan oxígeno, produciendo anemia.

En el niño sano este enlentecimiento de la producción de hematíes no suele advertirse y no afecta a la salud general del niño. Pero en los niños que ya están anémicos, la infección resulta en una mayor gravedad y puede ser necesario su ingreso en el hospital para recibir transfusiones de sangre como tratamiento de la anemia severa, hasta que el niño se recupere de la infección.

Cuándo llamar al médico

La quinta enfermedad es una infección benigna. Pero conviene avisar al médico si la erupción es generalizada, es decir aparece por todo el cuerpo del niño o se acompaña de otros síntomas.

La mujer embarazada que desarrolle una erupción o que crea que haya estado en contacto con alguien con la quinta enfermedad, debería consultar con su obstetra.




El artículo sólo es informativo.
Si tiene dudas al respecto, puede plantearlas en:


Comentarios
3
ANALIA
2012-11-20 08:33:10
MI HIJA TUVO LA ENFERMEDAD PERO TAMBIEN ESTUVO EN CONTACTO CON MI CUÑADA EMBARAZADA DE 8 MESES. ESTUVO CON ELLA ANTES DEL SARPULLIDO Y DURANTE EL SARPULLIDO. CORRE ALGUN RIESGO? SALUDOS

SILVIA
2012-06-18 08:23:56
Hola buenos días,mi hijo mayor acaba de pasar una semana con este virus y realmente comenzó la irritación en la cara y en pocas horas se le extendió por todas las extremidades en gran cantidad,tanto en la cara cómo en el resto del cuerpo la duración ha sido de un par de días hasta que se le extendía a otras zonas del cuerpo,mi preocupación es saber si a mi hijo pequeño de 1 añito de edad se le ha podido contagiar......Gracias.

eva
2011-07-26 13:09:42
mi hijo la ha pasado hace 2 semanas y mas que una bofetada parecia que habia esta luchando en un ring,,,luego le aparecio la fiebre,,,vamos al reves,,,y muy alta con delirio incluido,,,,ya esta bien ,,,menos mal ,,pero que susto cuando le vi con la cara como una patata,,,,,,me alegra saber que una vez pasado ,,,ya se ha inmunizado,,,,,saludos

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