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Medicinas alternativas y complementarias: 5 pasos antes de decidirse4 de junio de 2002
Antes de intentar probar si una medicina alternativa o complementaria puede ofrecer posibilidades de tratamiento para una enfermedad, vale la pena pasar por estos 5 pasos antes de decidirsePaso 1. Obtener información Internet ofrece una forma ideal para informarse sobre las medicinas alternativas y complementarias, ya que es un campo en constante cambio, lo mismo que el de la medicina convencional. Pero, ¡cuidado! Internet también es una de las principales fuentes de mala información. Lo ideal es empezar buscando información en las páginas Web creadas por los organismos sanitarios nacionales, los centros médicos, las universidades, las sociedades médicas y científicas y las agencias gubernamentales. Paso 2. Evaluar a los especialistas Tras buscar y encontrar información sobre un tratamiento o una técnica de medicina complementaria, puede decidir buscar un especialista. Elegir un nombre de una web de publicidad o del listín telefónico no es lo más aconsejable. Es mejor consultar la lista de especialistas de la sociedad científica o médica correspondiente. Y mejor aún informarse adicionalmente con su médico u otro profesional de la salud de su confianza al respecto. También puede hablar con personas que se hayan sometido a ese tipo de tratamiento o técnica. Y finalmente, también antes de decidirse, puede concertar visita con un especialista y tener une entrevista con él para conocerlo. Paso 3. Considerar el coste del tratamiento Muchas técnicas y tratamientos de las medicinas alternativas no están cubiertos por los servicios de seguridad social. Infórmese del precio del tratamiento, a ser posible por escrito. Paso 4. Comprobar su actitud Cuando considere la adopción de alguna técnica o tratamiento de una medicina alternativa o complementaria, mantenga un estado intermedio de aceptación no crítica y rechazo parcial. Mantenga su mente abierta y escéptica al mismo tiempo. Obtenga la información y evalúela cuidadosamente. Y recuerde que este campo es muy cambiante: lo que hoy es una técnica alternativa, mañana puede estar plenamente aceptado, o no. Paso 5. Optar por la medicina complementaria en lugar de por la alternativa La investigación indica que la forma más popular de medicina no convencional es la que complementa los tratamientos médicos sin reemplazar totalmente la asistencia médica convencional. La forma ideal es que las diferentes formas de tratamiento actúan conjuntamente. Puede emplear los tratamientos complementarios para mantener un buen estado de salud y aliviar algunos síntomas. Pero siga confiando en la medicina convencional para diagnosticar el problema y tratar la enfermedad. Y consulte con su médico tanto los tratamientos convencionales como los complementarios o alternativos. Asegúrese de buscar un tratamiento convencional cuando tenga un problema de salud brusco, grave o potencialmente peligroso. Si se rompe un brazo, tiene un accidente de tráfico o una intoxicación aguda por ejemplo, pase primero por un servicio de urgencias. Y recuerde, que la mayoría de especialistas, convencionales, complementarios o alternativos, le harán recomendaciones sobre su estilo de vida: alimentación, ejercicio, tabaco, estrés, etc. Todas estas recomendaciones son clave para una vida más larga y para una mejor salud. Signos de fraude médico Diferentes organizaciones sanitarias gubernamentales recomiendan que sea consciente de los siguientes signos de alerta que con frecuencia suelen señalar tratamientos “naturales” potencialmente fraudulentos. Publicidad exagerada. Los anuncios o materiales promocionales incluyen palabras como “mágico”, “nuevo descubrimiento”, “milagroso”. Si en realidad fuera así, se conocería mucho más ampliamente y su médico se lo recetaría. Jerga pseudomédica. Cuidado con las palabras “desintoxicar”, “purificar” o “energizar”. Son difíciles de definir y aúnmás de medir. “Curalotodo”. Si un producto parece ser capaz de tratar una amplia variedad de síntomas, o curar o prevenir un gran número de enfermedades, muy probablemente no es cierto. No existe ningún producto único que haga todo esto. No estudiado. Se supone que el producto proviene de estudios científicos, pero no se sabe de qué estudios, o no se proporcionan, o solo hay un estudio o es antiguo. Desequilibrado. La promoción del producto no menciona efectos secundarios ni acciones negativas; solamente beneficios. Falsas acusaciones. En la promoción se acusa al gobierno o a la profesión médica de suprimir información importante acerca de los beneficios del producto. Si los beneficios son ciertos no hay ninguna razón para que el gobierno ni la profesión médica suprima información de algo que es beneficioso y que podría ayudar a las personas. |
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