No hay razón por la que una persona diabética no pueda conducir, siempre que mantenga sus niveles de azúcar bajo control. Por este motivo, el diabético debe tomar una serie de precauciones antes de ponerse frente al volante.
Conocer su nivel de azúcar en sangre mediante la propia monitorización. Cuando el nivel está por debajo de los 65 mg/dl, no debe conducirse. Llevar algo de comida que ayude a aumentar el nivel de azúcar en sangre en caso necesario. Planificar el viaje para asegurarse de que se llega a tiempo para comer o que no se salta ninguna comida. Llevar una placa o tarjeta de identificación que informe sobre su condición de diabético. Así, en caso de urgencia médica, se alertaría a otros sobre su necesidad de un tratamiento inmediato. El artículo sólo es informativo. Si tiene dudas al respecto, consulte a su médico
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