· Como resultado de las tensiones y el estrés al que se ve sometido el organismo, la musculatura cervical se contrae y aparece una molesta sensación dolorosa en la parte posterior de la cabeza que se extiende hacia la nuca y los hombros: es la cefalea tensional, la más frecuente entre la población. Los suaves masajes y la aplicación de calor (manta eléctrica, bolsa de agua caliente) para descontracturar la zona, y aprender a relajarse, contribuyen a mejorar y evitar muchas cefaleas tensionales.
· Las migrañas o jaquecas se pueden aliviar en parte si la persona que las sufre se aísla durante la crisis en una habitación oscura o en penumbra, sin ruidos e intentando relajarse.
· El dolor menstrual es uno de los dolores que más se beneficia con el uso de AINEs por el importante componente inflamatorio que lo caracteriza. Sin embargo, el uso de extractos vegetales en infusión que favorezcan la eliminación de líquidos, por ejemplo, también puede ayudar.
· En los dolores articulares y musculares postraumáticos conviene remarcar la importancia de dos sencillas medidas de gran utilidad y al alcance de todos. Así, ante cualquier dolor en el que predomine la inflamación (esguince, contusión, luxación, etc.), es muy importante la aplicación de frío mediante una bolsa con cubitos de hielo. De esta manera se conseguirá una vasoconstricción que evitará que la zona se inflame. Mientras que en los casos en los que haya contractura muscular y en los dolores relacionados con las enfermedades reumáticas, poner calor sobre la zona relajará la musculatura y aliviará el dolor.
· Con respecto a la gripe, la mayoría de los síntomas que la acompañan se resuelven con analgésicos. Pero no está de más conocer la importancia de beber mucho líquido, especialmente mientras dure la fiebre, para reponer los electrolitos perdidos por el aumento de la temperatura; o del reposo.
Hay medidas no farmacológicas que en ocasiones resuelven y alivian las molestias, y en otras contribuyen, junto con los medicamentos, a solucionar más rápidamente el dolor.
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Lo que realmente importa es mantener la salud
Este es el principio para la prevención del dolor. El dolor es un signo de alerta que indica que algo no funciona y a lo que se debe poner remedio, porque va en detrimento de una buena calidad de vida. Es cierto que cada persona percibe el dolor de una manera diferente, sin embargo, si se mantiene el organismo en buenas condiciones, no sólo se evitarán muchos de los procesos dolorosos habituales, sino que además se estará más preparado para soportarlos. De todo ello se deduce que el hecho de adoptar una serie de hábitos de vida, lo más sanos y naturales posibles, va a contribuir en gran medida a fortalecer el organismo y hacerlo más resistente al dolor.
El principio para la prevención del dolor es mantener la salud. Si se mantiene el organismo en buenas condiciones, no sólo se evitarán muchos procesos dolorosos habituales, sino que además se estará más preparado para soportarlos.
Algunos consejos, que todos conocemos, son los siguientes:
· La práctica de ejercicio regular no sólo mejora el estado físico sino que además eleva el estado de ánimo, refuerza el sistema inmunológico y aumenta la producción de unas sustancias, llamadas endorfinas, cuya acción es mitigar el dolor y aumentar la sensación de bienestar.
· Alimentación equilibrada y variada.
· No fumar.
· No abusar en el consumo de alcohol.
· Evitar el estrés.
· Adoptar una actitud positiva ante la vida.
Estos son algunos de los principales ingredientes que van a contribuir a mejorar la calidad de vida.
El artículo sólo es informativo. Si tiene dudas al respecto, consulte a su médico
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