La respuesta depende de gran número de factores, como por qué estás tan cansado, cuánto has dormido la noche pasada y por qué no duermes lo suficiente. Una siesta a estas horas puede despertarte completamente o puede hacer que te pases media noche dando vueltas en la cama sin dormir.
Sueños no tan dulces
Has de saber que los estudios sobre el sueño indican que la mayoría de las personas necesitan entre 7 y 8 horas de sueño cada noche. Por tanto, si vienes durmiendo entre 5 y 6 horas cada noche, estás acumulando un serio déficit de sueño. Un déficit de sueño de este tipo es difícil de recuperar y no hay suficiente con dormir unas pocas horas más los fines de semana. Si no duermes lo suficiente, eres menos productivo en el trabajo, estás más irritable, tienes problemas de concentración y memoria, y quizás cometes más errores.
De acuerdo con los expertos, la falta de sueño representa una de las principales causas de dolores diarios que hombres y mujeres experimentan con el paso del tiempo. Aún más, la falta de sueño puede ser muy peligrosa, ya que conducir un coche cuando estás cansado y falto de sueño aumenta mucho el riesgo de accidentes y de mortalidad. Hasta 14.000 accidentes de circulación y 200 muertes al año en nuestro país pueden ser atribuibles a esta causa.
Siesta, ¿sí o no?
Si no duermes lo suficiente, la siesta puede ayudar o no. La mejor solución es intentar irse a dormir más temprano. Simplemente una hora antes, ya representa una gran diferencia. Si eso no es posible, una pequeña siesta durante el día puede recargar la energía que te falta.
| | Una pequeña siesta, de entre 20 y 30 minutos, inmediatamente después de comer es tal vez lo más recomendable. Siestas más largas o más tarde suelen ser menos útiles, y luego te sentirás menos despierto y menos alerta. La siesta no es siempre la solución. Lo ideal es dormir lo suficiente cada noche para evitar el déficit de sueño.
Trastornos del sueñoLa excesiva somnolencia diurna puede ser un signo de un trastorno del sueño más grave, como las apneas del sueño, la narcolepsia, el síndrome de las piernas inquietas o el insomnio.
Las apneas del sueño es una enfermedad en la que dejas de respirar durante unos segundos a lo largo de toda la noche. Se caracteriza por estridentes ronquidos nocturnos y una somnolencia excesiva durante el día.
La narcolepsia se caracteriza por ataques súbitos e incontrolables de sueño durante el día.
El síndrome de las piernas inquietas produce una sensación desagradable en las piernas y un deseo de moverlas, lo que puede impedir la conciliación del sueño.
El insomnio es la dificultad de dormir o permanecer despierto por la noche.
Si sospechas que padeces cualquier de estas enfermedades consulta con el médico, ya que todas ellas se benefician del tratamiento. El artículo sólo es informativo. Si tiene dudas al respecto, consulte a su médico
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