Los investigadores han comenzado recientemente a comprender las distintas y a menudo complejas enfermedades que afectan al tracto digestivo. Estos conocimientos han ido reemplazando poco a poco a los rumores, errores y “cuentos de viejas” del folclore popular con información clara y precisa. Sin embargo, aún persisten algunos malentendidos, algunos curiosos, pero otros potencialmente perjudiciales. A continuación se muestran algunos de estos mitos y falacias sobre algunas de las enfermedades digestivas más frecuente.
Úlcera
“Las especias y los alimentos picantes y el estrés causan úlcera de estómago”
FALSO. Lo cierto es que casi todas las úlceras de estómago están causadas por la infección de la bacteria llamada Helicobacter pylori (H. pylori) o por el empleo de los medicamentos llamados antiinflamatorios no esteroideos o AINE.
La mayoría de las úlceras relacionadas con el H. pylori se pueden curar con antibióticos. Las úlceras inducidas por los AINE pueden curarse con el tiempo, las medicaciones protectoras del estómago, los antiácidos y evitando los AINE.
Los alimentos picantes y las especias y el estrés pueden agravar los síntomas de la ulcera en algunas personas, pero no son la causa de las úlceras de estómago.
Acidez de estómago (Pirosis)
“El tabaco ayuda a aliviar la acidez de estómago”
FALSO. En realidad el tabaco contribuye a la acidez de estómago.
La pirosis aparece cuando se relaja el esfínter esofágico inferior, un músculo circular que se encuentre entre el esófago y el estómago, lo que permite que el contenido ácido del estómago ascienda hasta el esófago.
El tabaco produce la relajación del esfínter esofágico inferior.
Regularidad intestinal
“La regularidad intestinal significa evacuar diariamente”
FALSO. La frecuencia de la evacuación intestinal entre las personas normales sanas varía entre tres veces al día y tres veces a la semana.
Incluso, personas perfectamente sanas evacúan con una frecuencia fuera de estos límites aceptables para la mayoría de la población.
| | Estreñimiento
“El empleo habitual de enemas para tratar el estreñimiento es perjudicial”
FALSO. Lo cierto es que el empleo habitual de enemas no es perjudicial, aunque no debería considerarse normal.
Con el tiempo, los enemas pueden deteriorar la acción muscular normal del intestino, lo que puede conducir a su incapacidad para funcionar con normalidad. Una necesidad continuada de enemas no es normal y hay que consultar al médico si son necesarios estos u otras medicaciones para la evacuación intestinal.
Síndrome del intestino irritable
“El síndrome del intestino irritable es una enfermedad”
FALSO. El síndrome del intestino irritable no es una enfermedad, es un desorden funcional, lo que significa que existe un problema en la forma en que los músculos del intestino realizan su función.
El síndrome del intestino irritable se caracteriza por gases, dolor abdominal, estreñimiento o diarrea, o ambos. Aunque el síndrome puede producir un considerable dolor y molestias, no lesiona el tracto digestivo en la forma en que lo haría una enfermedad. Además, el síndrome del intestino irritable no predispone a una enfermedad digestiva posterior más grave.
Cirrosis hepática
“La cirrosis solamente está producida por el alcoholismo”
FALSO. El alcoholismo es solamente una más de las causas de cirrosis hepática.
La cirrosis se caracteriza por cicatrices hepáticas y deterioro de la función del hígado. El alcoholismo representa aproximadamente la mitad de los casos de cirrosis; la otra mitad son enfermedades que producen lesión hepática. Por ejemplo en niños: fibrosis quística, deficiencia de alfa-a antitripsina, atresia biliar, enfermedad por depósito de glucógeno y otras enfermedades raras; en adultos: hepatitis B o C, cirrosis biliar primaria, enfermedades por depósitos anormales de metales como el hierro o el cobre en el organismo, reacciones graves a medicamentos, o lesiones de los conductos biliares.
El artículo sólo es informativo. Si tiene dudas al respecto, consulte a su médico
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