En España cerca de 3,5 millones de mujeres están en periodo de menopausia. El 80% de ellas sufren los trastornos típicos que conlleva, pero tan solo el 8% recibe tratamiento médico. Cifra que se sitúa por debajo de la media europea que se encuentra entre el 18 y el 22% de mujeres que reciben tratamiento. Desde Farmacia 21 queremos explicar por que la soja representa una genial alternativa en el tratamiento de los síntomas propios del climaterio (menopausia).
La acción que ejerce la soja para tratar los diferentes problemas asociados a la menopausia, se debe a las isoflavonas que contiene. Estos compuestos son un tipo de fitoestrógenos, que son capaces de actuar como un estrógeno débil o de proveer precursores de sustancias que afectan a la actividad estrogénica. De esta forma las isoflavonas tienen una estructura química que les permite actuar en los mismos lugares que algunas hormonas femeninas. Así pueden sustituir el papel de estas hormonas (estrógenos) que se van perdiendo durante el periodo de la menopausia. Por esta propiedad la soja es empleada como planta medicinal para tratar los síntomas típicos del climaterio, entre los cuales encontramos: sofocos, insomnio, irritabilidad, cambios de humor... Además diferentes estudios han demostrado que el consumo habitual de soja provoca una menor incidencia de alteraciones del ciclo menstrual, de osteoporosis, de enfermedad cardiovascular y de algunos tumores hormonodependientes, como son el de próstata, colon, mama y endometrio.
La menopausia en las mujeres asiáticas
La soja es una planta herbácea que pertenece a la familia de las Fabaceae y al género Glycine. Las semillas de la planta son las utilizadas con fines medicinales. Actualmente se cultiva en todas partes del mundo pero es en Oriente donde se emplea como un alimento básico. Cabe destacar que las mujeres orientales que consumen diariamente una cantidad de 40-50 mg/día de isoflavonas e incluso en Japón de hasta 200mg/día, pasan a través de la menopausia sin presentar los síntomas típicos de este periodo y además los índices registrados de cáncer de mama y de osteoporosis son muy bajos. Para hacernos una idea de la diferencia entre el consumo de soja entre las mujeres orientales y occidentales, se estima que en occidente el consumo de isoflavonas se reduce a 5mg al día. Las evidencias demuestran que la dieta puede determinar o no la aparición de diversas alteraciones durante la menopausia. Se considera que la dosis óptima se encuentra entre 30 y 60 mg de isoflavonas al día.
 | | Distintos alimentos contienen isoflavonas, entre ellos: habichuelas soja, harina de soja, proteína de soja aislada, sopa de miso, tempeh, tofú de seda, yogurt de tofú, hot dog de soja, leche de soja, salsa de soja...etc.
Se considera que la dosis óptima se encuentra entre 30 y 60 mg de isoflavonas al día.
Actvidad farmacológica
Aunque las propiedades de la soja continúan hoy en estudio, se ha demostrado que las isoflavonas derivadas de la soja son útiles en:
- Mejorar los síntomas típicos del síndrome climatérico: sofocos, insomnio, irritabilidad, disminución de la libido, cambios de humor, estado de ánimo depresivo...; especialmente los sofocos.
- Mejorar los factores de riesgo cardiovascular: disminuyen los valores del colesterol “malo” (LDL) y protegen frente a la formación de la placa de ateroma (depósito de grasas en la pared de las arterias).
- Evitar la pérdida mineral ósea que se produce en la mujer coincidiendo con la menopausia.
- Disminuir la incidencia de ciertos tipos de cáncer. Se cree que los fitoestrógenos tienen un efecto anticancerígeno porque son capaces de inhibir determinadas enzimas implicadas en la diferenciación y crecimiento tumoral. Los diferentes trabajos, todavía hoy por completar, evidencian su potencial en la prevención de diversos cánceres como el de mama, endometrio, próstata y colon.
En resumen, la soja representa una buena alternativa para la mujer en el tratamiento de los síntomas típicos asociados a la menopausia, con múltiples ventajas frente a otros posibles tratamientos: que no presenta ningún efecto secundario y es bien tolerada si se emplea a dosis terapéuticas.
El artículo sólo es informativo. Si tiene dudas al respecto, consulte a su médico
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