Una vez hemos elegido el repelente de insectos más adecuado en nuestro caso, debemos seguir unas sencillas normas de utilización para asegurar la eficacia y tolerancia del preparado.
Normas de administración de un repelente de insectos
Evitar el contacto del producto con ojos, boca y mucosas. Aplicarlo con moderación cerca de los oídos. En niños pequeños no debe ponerse sobre las manos, debido a la tendencia natural de estos a llevarse las manos a la boca.
No aplicar directamente en la cara, rociar el producto en las manos y después extenderlo por el rostro.
Nunca debe utilizarse en zonas sensibles e irritadas, sobre heridas abiertas, cortaduras y quemaduras del sol.
Aplicar el producto sólo en la piel expuesta y/ó la ropa. No debe utilizarse bajo la ropa.
No renovar las aplicaciones con mucha frecuencia, recordar que una sola aplicación protege entre 6 y 8 horas. Tampoco utilizar grandes cantidades de producto. Extremar las precauciones en el caso de los niños menores de 5 años, evitar administraciones prolongadas o excesivas.
Lavar el repelente diariamente y re-aplicar si es necesario.
Cuando se utilice pantalla solar o cremas humectantes, colocarlas antes del repelente.
Lavarse adecuadamente las manos después de la aplicación del repelente en cuestión.
En caso de contacto con los ojos, deben lavarse inmediatamente con abundante agua.
Mantener siempre el producto fuera del alcance de los niños. También lejos de alimentos y bebidas.
| | Elegir el producto más indicado en función de la edad (existen formulaciones especialmente indicadas en niños), el tipo de piel y la sensibilidad de la persona. Por ejemplo hay formulaciones indicadas en niños que no contienen alcohol.
Seguir siempre las instrucciones del fabricante. Ante cualquier problema tras la administración, acudir al médico urgentemente con el repelente aplicado o su etiqueta. En el envase, además de figurar la composición del preparado, suele aparecer el teléfono del Servicio de Información Toxicológica (915620420), para casos de intoxicación o cualquier otro problema que pueda presentarse.
Extremar las precauciones en el caso de los niños menores de 5 años, evitar administraciones prolongadas o excesivas.
El artículo sólo es informativo. Si tiene dudas al respecto, consulte a su médico
|