Se denomina hipotiroidismo a la situación clínica caracterizada por un déficit de secreción de hormonas tiroideas, debido a una alteración de la propia glándula (hipotiroidismo primario) o por un déficit de estimulación de la TSH (hipotiroidismo secundario).
El tiroides es una pequeña glándula, en forma de mariposa situada justo debajo de la nuez de Adán y sobre el esternón (Figura I). Juega un papel fundamental en el correcto funcionamiento del organismo, regulando su metabolismo y la acción de sus órganos. El tiroides secreta dos hormonas, la tiroxina o T4 y la triyodotironina o T3. La secreción de estas hormonas está controlada a su vez por otra hormona sintetizada por la hipófisis llamada TSH u hormona estimulante del tiroides. Así, cuando los niveles sanguíneos de T4 y/o T3 disminuyen, la TSH estimula al tiroides para que secrete más T4 y T3, y cuando estas hormonas alcanzan una cierta concentración sanguínea, se inhibe la TSH y se detiene la síntesis de ambas hormonas tiroideas.
El hipotiroidismo es un trastorno frecuente que presenta una incidencia muy superior en el sexo femenino y que, en sus formas leves, a veces no se diagnostica hasta pasado un largo periodo de tiempo.
Hipotiroidismo primario Hipotiroidismo idiopático: Es la forma más común de hipotiroidismo del adulto y representa el estado final de una tiroiditis autoinmune que conlleva a la destrucción progresiva de la glándula. Hipotiroidismo postiroidectomía y poterapia con radioyodo: En el caso de que los tratamiento citados se hayan efectuado a causa de una enfermedad de Graves-Basedow, la incidencia del hipotiroidismo depende de la extensión de la tiroidectomía, de la dosis de 131I y del grado de agresión autoinmunitaria que sufra el tiroides restante. La radiación del cuello por un linfoma o un cáncer laríngeo puede también provocar hipotiroidismo. Defectos del desarrollo de la glándula tiroides: Son una causa muy frecuente de hipotiroidismo de los primeros meses o años de vida. Alteración en la síntesis de hormonas tiroideas: Los habitantes de regiones con falta de ingesta de yodo (elemento fundamental para la síntesis de hormonas tiroideas) suelen padecer un déficit de T4 y T3 que aumenta la secreción de TSH, que, a su vez, produce un aumento del tamaño de la glándula o bocio endémico. Este aumento del tiroides suele conseguir una secreción suficiente de hormonas tiroideas, lo que a su vez produce un descenso y la normalización de los niveles de TSH. Es decir, el paciente consigue unas cifras normales de hormonas tiroideas a expensas de la producción de un bocio. En algunos casos, sin embargo, y pese a este esfuerzo compensatorio, persiste el hipotiroidismo. Fármacos: El tratamiento con ciertos fármacos como la amiodarona, el litio, algunos expectorantes –yoduro potásico- y los antitiroideos puede provocar hipotiroidismo. La amiodarona, además, puede también causar hipertiroidismo Hipotiroidismo subclínico El hipotiroidismo subclínico se define como un estado intermedio en el que la glándula tiroides empieza a fallar, pero gracias a un estímulo extra de TSH es capaz de compensar la producción de hormonas tiroideas.
 | | Síntomas de hipotiroidismo Los síntomas del hipotiroidismo son variados e inespecíficos y se instauran lentamente:
Sequedad cutánea Palidez Aumento de peso Ronquera Dificultad para tragar Disminución de la memoria y enlentecimiento del lenguaje Hinchazón de manos, pies y cara Estreñimiento Adelgazamiento y caída del cabello Somnolencia, fatiga Hipertensión Alteraciones menstruales Intolerancia al frío Las personas que sufren hipotiroidismo suelen referir tener frío, incluso en verano, por lo que siempre van más abrigadas de lo que corresponde a la época del año. Se sienten fatigadas y con menor apetito.
El peso suele mantenerse normal, o incluso aumentado por la retención de agua y sal.
La voz es ronca y áspera debido a la infiltración mucoide de la lengua y la laringe. El signo más llamativo es una particular tumefacción de la piel (mixedema), que se distingue del edema porque la presión digital no deja fóvea. Se manifiesta especialmente en la cara, la nuca y el dorso de las manos y pies.
La piel suele estar muy seca y escamosa y con frecuencia es pálida por las frecuentes anemias y vasoconstricción cutánea. Las secreciones sudorípara y sebácea están reducidas y el cabello, las cejas, las pestañas y el vello corporal se vuelven secos y tienden a caer. Todas estas alteraciones, junto con la tendencia a la somnolencia y al desinterés general, producen unos cambios muy característicos en la cara del afectado.
El hipotiroidismo en el anciano puede manifestarse en forma de depresión, descoordinación, confusión y somnolencia.
El coma mixedematoso constituye una grave emergencia de aparición infrecuente que pone en peligro la vida del paciente hipotiroideo. Suele ocurrir en personas con hipotiroidismo no diagnosticado o mal tratado, en los que una infección o enfermedad intercurrente precipita a un cuadro de obnuvilación, con descenso de la temperatura corporal, pulso lento y cara hinchada.
El artículo sólo es informativo. Si tiene dudas al respecto, consulte a su médico
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