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La embarazada no debe comer por dos sino para dos
Autor: Dr. Salvador Giménez - Revisado: 26 de Abril 2010
El 95% de mujeres que siguen una dieta correcta durante el embarazo dan a luz bebés con una salud buena o excelente

El embarazo constituye un paréntesis en la vida de la mujer, que en nuestros tiempos o bien es único o se repite en contadas ocasiones. No sólo representa un aumento considerable de barriga, el cuerpo femenino sufre una serie de cambios tanto físicos (modificaciones metabólicas, hormonales, circulatorias, en el funcionamiento de los diferentes órganos…) como psíquicos, destinados al crecimiento del feto.

El futuro bebé debe recibir a través de su madre todas las sustancias nutritivas y el oxígeno esencial para su desarrollo. La futura madre debe preparar su cuerpo de la mejor manera para contener esta nueva vida que va ir aumentando de peso progresivamente. Por estos motivos la embarazada no debe escatimar cuidados. Una correcta alimentación y unos adecuadas medidas higiénicas facilitan el nacimiento de un bebé sano y la posterior recuperación de la mujer.

Diferentes estudios demuestran que el 95% de mujeres que siguen una dieta correcta durante el embarazo  dan a luz bebés con una salud buena o excelente.

Se considera un incremento de peso normal el comprendido entre los siete y los catorce quilos. Sólo se necesita aumentar ligeramente, en torno al 15%, el aporte calórico diario (2300 calorías son un buen aporte durante los tres primeros meses e ir aumentando hasta 2450). En el primer trimestre el peso debe aumentar entre 700 gramos y 2,5 kilogramos, en el segundo y tercer trimestre aumentar cada semana entre 300 y 500 gramos. Los cuatro primeros meses esos quilos de más corresponden a una acumulación de líquidos y de grasa en los tejidos maternos, a partir del quinto mes se debe al útero, placenta, líquido amniótico y al feto. El ginecólogo es el encargado de juzgar en cada caso este aumento de peso y detectar cualquier problema.

LA EMBARAZADA NO DEBE COMER POR DOS, SINO PARA DOS

Desde la oficina de farmacia nuestra labor consiste en hacer un particular seguimiento del embarazo. Comunicar las pautas básicas de alimentación durante esta etapa, resolver cualquier duda ante la prescripción de suplementos alimentarios, recomendar hábitos nutricionales para paliar males menores y como siempre ante cualquier anomalía derivar la consulta al médico.

Normas básicas de alimentación para la embarazada:

  • Seguir una dieta sana y equilibrada. La embarazada no debe comer por dos sino comer para dos.
  • Comer varias veces a día porque el futuro bebé no debe pasar hambre. No se deben saltar comidas, es mejor comer poco a intervalos cortos de tiempo que comer abundantemente una vez y permanecer mucho tiempo en ayunas.
  • Procurar masticar correctamente.
  • Si es necesario un control de peso, reducir la cantidad de todos los alimentos sin prescindir por completo de ninguno.
  • Ingerir una cantidad de líquido normal, evitando bebidas alcohólicas, gaseosas y dulces. Si la embarazada bebe poco agua debe cambiar de hábito y aumentar la ingestión de líquidos.
  • Renunciar a  los productos elaborados que contengan de forma clara conservantes y colorantes, a menudo tienen un valor alimentario muy bajo.
  • Evitar los fritos, los guisados y las especies en exceso.
  • La dieta ideal diaria debería incluir: entre medio y un litro de leche sola o en forma de productos lácteos (yogurt, queso…); una ración de carne, pescado o ave; un huevo; dos o tres veces al día tomar vegetales crudos o cocidos; fruta una o dos veces; tres o cuatro rebanadas de pan; y una  o dos cucharadas de aceite de oliva.
  • Reducir el consumo de cafeína (café, té, colas) y teobromina (chocolate), que pueden provocar efectos secundarios: diuresis, anorexia, insomnio, impedir la absorción de hierro y diabetes del bebé. 
  • Eliminar el consumo de alcohol y tabaco. El alcohol puede producir alteraciones orgánicas y retraso mental. El tabaco aumenta la probabilidad de un parto prematuro, disminuye el peso del recién nacido y puede  complicar la salud de la embarazada. La mujer que  consume  estas sustancias en grandes cantidades deberá dejarlo gradualmente. Muchas veces la naturaleza, que es muy sabia, interviene de alguna manera: náuseas asociadas al alcohol y tabaco, gripe acompañada de tos que impide fumar…Otras será necesario utilizar terapias alternativas si la voluntad no lo permite.
  • Prestar atención al consumo de fármacos que en muchas ocasiones atraviesan la barrera placentaria incluyendo los medicamentos homeopáticos y las plantas medicinales.
  • Evitar las drogas, pues todas son peligrosas para el feto.
El artículo sólo es informativo.
Si tiene dudas al respecto, puede plantearlas en:


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