El final del siglo XX ha representado un ligero auge de la cosmética masculina. El hombre cada vez más es consciente que la cosmética no es patrimonio de la mujer, este arte de preservar y aumentar la belleza debe ser aprovechado por todos
La cosmética es la parte de la higiene que trata especialmente de los cuidados y aseo de la piel. En el caso de la mujer esta ciencia ha evolucionado en las diferentes culturas a lo largo de toda la historia. En cambio, la cosmética masculina se ha reducido durante mucho tiempo al agua, al jabón y al afeitado. El final del siglo XX ha representado un ligero auge de la cosmética masculina. El hombre cada vez más es consciente que la cosmética no es patrimonio de la mujer, este arte de preservar y aumentar la belleza debe ser aprovechado por todos.
Diferencias entre la piel masculina y femenina Existen grandes diferencias entre la piel masculina y la femenina:
· La piel masculina contiene más cantidad de colágeno que la piel femenina. Con la edad se produce una disminución de la cantidad de colágeno en ambos sexos, pero la piel del varón a lo largo de la vida es un 25% más gruesa que la de la mujer. Por esta razón, las primeras arrugas en la mujer se hacen patentes entre los 30 y los 35 años de edad, en cambio en el hombre no se hacen evidentes hasta los 45-50 años. A partir de los 50 años las arrugas de la piel masculina aparecen con brusquedad y son más profundas que las de la piel femenina, que se han ido produciendo a lo largo del tiempo.
· El estrato córneo de la piel masculina es más grueso y la textura de su piel rugosa.
· Las glándulas sebáceas del hombre son más activas en cantidad (la producción de sebo es mayor durante toda su vida) y su acción se prolonga hasta los 80 años de edad. En cambio en las mujeres la cantidad de andrógenos responsables de la actividad sebácea disminuye con la menopausia provocando la típica sequedad cutánea en la piel femenina, en edades más tempranas que los hombres. Por otro lado, esta alta producción de sebo es la responsable de que los varones sufran un acné más severo y duradero en la pubertad.
· El hombre posee pocas glándulas ecrinas y apocrinas. En la pubertad el sudor de las manos y de los pies es más elevado en mujeres que en hombres.
· La aparición de la barba es una de las características principales del sexo masculino. La mujer no está predispuesta genéticamente al desarrollo de la barba. La barba aparece en el varón aproximadamente a los 15-16 años, las zonas de mayor densidad son la barbilla y el bigote. El crecimiento del pelo sigue unos ritmos circadianos, durante el día el crecimiento es superior en un 64% respecto de la noche.
· Aunque el problema de la calvicie afecta a ambos sexos, la prevalencia es mayor en varones.
· El estado natural de la piel es mejor en mujeres que en hombres, porque ellas utilizan continuamente productos para el cuidado cutáneo y además no sufren diariamente los microtraumas propios del afeitado.
Cosméticos para el hombre Teniendo siempre presente las diferencias que existen entre la piel masculina y la femenina, citaremos los productos cosméticos más utilizados por el hombre en este siglo que acaba de empezar.
· Cosmética de higiene: el gel de baño, los desodorantes y los antitranspirantes. La mayoría de los hombres prefieren las líneas sport, formuladas con olores frescos.
| | · Cosmética del afeitado: incluyen productos de pre-afeitado (cremas o bálsamos), de afeitado (espumas, geles y jabones) y de post-afeitado (lociones, bálsamos y geles).
· Cosmética para el cuidado de la piel: son las cremas hidratantes, cremas antiarrugas, autobronceadores, productos con protección solar, geles exfoliantes, etc. La formulación de los cosméticos masculinos es diferente a la de los femeninos. Están indicadas las texturas no grasas, fáciles de absorber y que no dejen brillos. En definitiva los hombres prefieren líneas muy ligeras y poco perfumadas.
· Cosmética capilar: los productos capilares masculinos son también diferentes a los femeninos. En este grupo encontramos champús (anticaspa, antigrasa y anticaída), lociones (anticaspa y anticaída), brillantinas y gominas; y coloraciones progresivas para el cabello (formuladas con 5,6 dihidroxiindole, que con el oxígeno del ambiente se transforma en una especie de melanina dentro de la fibra capilar).
· Perfumería alcohólica: incluye colonias y perfumes. Un 73% de los hombres usa algún tipo de agua de colonia; la mitad de este porcentaje la utiliza a diario.
La clave: el afeitado El afeitado, es la excusa perfecta para introducir la idea de que la piel masculina debe ser cuidada para mantenerla en condiciones. Cada individuo debe conocer las características propias de su piel y aplicar así la técnica (afeitado con cuchilla ó afeitado eléctrico, este último también denominado afeitado en seco) y los productos más adecuados para obtener los mínimos niveles de irritación y microtraumatismos.
El after-shave, producto clave para después del afeitado, tiene como función la cicatrización, reepitelización, reposición del pH cutáneo, aportar asepsia y proporcionar bienestar a la piel agredida por el rasurado. Este producto que permanece en la cara durante todo el día, según su formulación puede aprovecharse también para hidratar y regenerar la piel, podría así recomendarse en otras ocasiones y no sólo para después del afeitado.
“El afeitado, es la excusa perfecta para introducir la idea de que la piel masculina debe ser cuidada
para mantenerla en condiciones”
En resumen diremos, que la piel masculina debe cuidarse tanto o más que la femenina. La dermocosmética masculina dispone de productos especiales para prevenir y atenuar las típicas afecciones dermatológicas: sensibilidad, acné, dermatitis seborreica, rosácea…que en el caso de los hombres empeoran con el afeitado.
La cosmética masculina todavía hoy prefiere pocos productos pero que sean multifuncionales (el hombre todavía no está dispuesto a utilizar muchos productos cosméticos al mismo tiempo), enfocados a proporcionar salud y bienestar y no tanto la belleza. Queda mucho por avanzar todavía en la cultura del cuidado cutáneo masculino.
Fuente: Serra N. Curso Cosmética Masculina. Colegio de Farmacéuticos de Barcelona. Octubre 2001.
El artículo sólo es informativo. Si tiene dudas al respecto, consulte a su médico
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