Ante todo el médico le preguntará sobre su historial clínico y sus hábitos higiénicos. Es posible que le pida que anote la frecuencia con que va al baño y a qué hora durante todo el día. A continuación, el médico procederá a la práctica de un examen médico, un examen de orina y otras pruebas indicadas. Las pruebas más comunes para diagnosticar la incontinencia urinaria se resumen en el siguiente cuadro.
Prueba
| Objetivo
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| Análisis sanguíneo | Evalúa el nivel de ciertas sustancias químicas en la sangre.
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Cistoscopía
| Procedimiento por el que se pasa un pequeño tubo a través de la uretra para poder visualizar la vejiga. Con este examen se buscan anormalidades en la vejiga y en la parte baja de las vías urinarias.
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Medición del volumen de orina residual
| Se mide la cantidad de orina que queda en la vejiga una vez que el paciente ha orinado, mediante un pequeño tubo que se introduce en la vejiga.
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Prueba de tensión
| Se observa la pérdida de orina bajo presión de los músculos de la vejiga, normalmente haciendo que el paciente tosa, levante algo, o haga ejercicio.
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Análisis de orina
| Se toma una muestra de orina para analizar la posible presencia de microorganismos (indicativo de infección urinaria), sangre u otros elementos anómalos.
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Prueba de dinámica vesical
| Se examina el funcionamiento de la vejiga y el esfínter urinario (probablemente mediante un tubo que se introduce en la vejiga o radiográficamente).
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El artículo sólo es informativo. Si tiene dudas al respecto, consulte a su médico